Vivió en la calle y cuenta con un raro récord Guinness: Alireza Beiranvand, las manos de Irán
El arquero iraní fue la gran figura en el histórico empate ante Bélgica. Y cuenta con una historia de vida imperdible.
Alireza Beiranvand, el arquero de Irán que figura en el libro Guinness, hoy se convirtió en héroe.
Las manos de Irán. El alma y el corazón de todo un país que hoy lo venera. Y la esperanza de una selección que este domingo alcanzó uno de los resultados más importantes de su historia tras empatar ante Bélgica 0 a 0 y llegar a la última fecha del Mundial 2026 con posibilidades de clasificación.
Alireza Beiranvand fue la gran figura del combinado asiático y logró sostener, con sus atajadas, una estructura que parecía derrumbarse tras el empate ante Nueva Zelanda del debut.
Con una historia de vida que hoy lo retrata, el arquero de 33 años se destacó con siete intervenciones ante el poderoso ataque del seleccionado europeo y le permitió a Irán llegar a la última fecha ante Egipto con claras chances de meterse en la fase final.
Las manos de Irán
Beiravand es la principal referencia en el arco del equipo asiático desde hace casi una década. En 2017 se transformó en el primer jugador de su país en estar nominado a un premio The Best de la FIFA y defendió los colores iraníes en los mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022.
Después de una infancia muy dura, el portero comenzó su carrera futbolística en el Naft Teherán de Irán para después pasar al Persépolis. En 2020 pegó el salto al fútbol europeo al ser contratado por el Royal Antwerp de Bélgica, luego atajó en el Boavista de Portugal y en 2022 volvió a su país para atajar en el Tractor SC.
Sus números: 371 partidos disputados, 272 goles recibidos y 184 vallas invictas.
Vivió en la calle y hasta entró en el Guinness
El nuevo héroe iraní creció en una familia nómada. Pero su sueño de llegar a ser una estrella en el mundo del fútbol lo llevó a abandonar su hogar para instalarse en Teherán. Allí vivió en la calle, trabajó de barrendero y en un lavadero de autos, hasta que lo albergó el primer club de su carrera y consiguió un techo, en donde dormía en el salón de rezo de la institución.
En pleno crecimiento de su carrera, un hecho en particular le cambió la vida. En 2016, Alireza entró al libro Guinness de los récords al conseguir el saque con la mano más largo en la historia del fútbol, con un registro de 61,026 metros, que hasta hoy sigue vigente.
Este domingo 21 de junio, las manos de Beiranvand estuvieron más firmes que nunca y le permitieron a toda una nación mantener el sueño de clasificarse por primera vez a la fase final de un Mundial.