Tras su fallido paso por Bayer Leverkusen, el Diablito Echeverri fue presentado en el Girona
Claudio Echeverri es nuevo futbolista del Girona, club al que fue cedido por el Manchester City para que sume minutos y gane experiencia.
Claudio Echeverri ya se calzó la camiseta del Girona.
@GironaFCClaudio Echeverri es una de las grandes promesas del fútbol argentino, que supo romperla con las selecciones juveniles y con apenas 18 años fue comprado por el Manchester City. Sin embargo, no tuvo demasiadas oportunidades en el equipo de Pep Guardiola, y tampoco las encontró en el Bayer Leverkusen, donde apenas llegó a jugar 11 partidos el último semestre.
Con la intención de que pueda sumar minutos y ganar experiencia en el más alto nivel para regresar con más rodaje al conjunto citizen, fue cedido al Girona de España, club que está en la órbita del City Group desde 2017 y que este domingo presentó al Diablito de manera oficial mediante una serie de posteos en redes sociales.
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Girona anunció el fichaje de Claudio Echeverri
El elenco catalán, además de la típica placa de bienvenida del jugador con la camiseta del club, subió otras fotos del ex River con el uniforme oficial y videos de él llegando a las instalaciones, conociendo la cancha, a sus nuevos compañeros y al personal, además de mostrar sus primeras palabras como futbolista blanquirrojo.
En uno de los clips, Míchel, su nuevo entrenador, le preguntó si tenía intenciones de llegar al Mundial con la Selección argentina, para el que faltan menos de 5 meses. "Sí, pero también con muchas ganas de jugar y ayudar acá", respondió Echeverri, que mostro bastante confianza y buena química con el cuerpo técnico y el resto del plantel.
El original preanuncio del Girona antes de presentar oficialmente a Echeverri
Una hora antes de hacer el anuncio oficial, el Girona anticipó su fichaje en redes con un breve video en la que se ve la camiseta titular del equipo colgada en el vestuario. De repente, la iluminación se torna roja y, con una música macabra, aparece una sombra de una mano haciendo cuernitos, preanunciando el inminente arribo del Diablo o, mejor dicho, del Diablito.
