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Mendoza se prepara para un movimiento millonario por los Juegos Binacionales

Mendoza se prepara para un movimiento millonario por los Juegos Binacionales, que generarán un fuerte impacto económico en la provincia.

La cuenta regresiva para los Juegos Binacionales Cristo Redentor 2026 ya comenzó y Mendoza no solo piensa en el deporte. La organización de un evento que reunirá a más de 2.000 deportistas, entrenadores, dirigentes y acompañantes de Argentina y Chile también representa un fuerte movimiento económico para la provincia. Mendoza se prepara para un movimiento millonario por los Juegos Binacionales.

La edición 27 de los Juegos se disputará en noviembre y tendrá sedes distribuidas entre distintos clubes, polideportivos y espacios deportivos del Gran Mendoza. Entre ellos aparecen el Club Mendoza de Regatas, Club UNCuyo, Club Pacífico, Andino Tenis Club, el Polideportivo de Luján de Cuyo y escenarios municipales de Ciudad.

Impacto económico de los Juegos Binacionales en Mendoza

Pero detrás de las medallas y las competencias aparece otra realidad: el enorme operativo de infraestructura, alojamiento, transporte y alimentación que demanda un torneo internacional juvenil de esta magnitud.

Solo en hospedaje, el movimiento puede ser millonario. Tomando como base una presencia estimada superior a las 2.000 personas entre delegaciones, cuerpos técnicos, jueces y organización, y calculando una estadía promedio de seis noches, Mendoza necesitará una importante capacidad hotelera y de alojamientos deportivos.

A eso se suma la alimentación diaria de las delegaciones, logística de transporte interno, refuerzos de seguridad, cobertura médica, reacondicionamiento de sedes y contratación de servicios temporarios.

Los cuatro mejores equipos definen el oro en la presente edición de los Juegos Binacionales. Foto: MDZ
Mendoza fue sede la ultima vez en 2015. Hace 11 años. Foto: MDZ

Mendoza fue sede la ultima vez en 2015. Hace 11 años. Foto: MDZ

La provincia prevé una importante inversión en:

  • mejoras en infraestructura deportiva,
  • pintura y reacondicionamiento de estadios,
  • iluminación,
  • conectividad,
  • accesibilidad,
  • y equipamiento para las competencias.

Además, el impacto económico indirecto también alcanza a hoteles, restaurantes, empresas de transporte, comercios y sectores turísticos. Estudios internacionales sobre grandes eventos deportivos remarcan que el flujo de visitantes suele beneficiar especialmente a negocios vinculados a gastronomía y servicios cercanos a las sedes deportivas.

En Mendoza, el movimiento económico también se verá potenciado por el perfil binacional del torneo y la llegada de delegaciones de Chile, principalmente de las regiones Metropolitana, Valparaíso, Maule y O’Higgins.

Además del impacto deportivo, los Juegos aparecen como una oportunidad estratégica para mostrar infraestructura, turismo y capacidad organizativa ante visitantes de ambos lados de la cordillera. Mendoza ya fue sede en 1999, 2007 y 2015, y ahora volverá a recibir uno de los eventos juveniles más importantes de integración deportiva entre Argentina y Chile.