Lo bueno y lo malo del Tomba: una derrota que enciende alarmas, pero no lo baja de la pelea
Godoy Cruz jugó mal y perdió su identidad, pero la caída de sus rivales directos lo mantiene en la pelea por la cima.
La derrota de Godoy Cruz ante San Telmo dejó más preguntas que respuestas. No tanto por el resultado, sino por la forma.
Lo malo es claro y preocupa. El equipo perdió la imagen que venía construyendo. No jugó a nada. Se lo vio desconectado, sin juego, sin ideas y lejos de su mejor versión. Jugadores clave como Poggi, Pozo y Mateo Mendoza estuvieron muy por debajo de su nivel habitual, y el equipo lo sintió. Mucho.
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Duro golpe para Godoy Cruz, que cayó ante San Telmo y perdió el invicto
Cuando sus piezas más importantes no funcionan, el Tomba pierde fútbol, pierde claridad… y queda expuesto.
Pero no todo es negativo.
Lo bueno es que la derrota no lo saca de la pelea. Los rivales directos en la cima, como Deportivo Morón, también dejaron puntos en el camino y eso le permite a Godoy Cruz seguir prendido en los primeros puestos de la B Nacional.
El torneo es largo. Muy largo.
Y en ese contexto, una caída no define nada. No lo baja del tren. Pero sí deja una señal de alerta.
Porque si quiere ser protagonista real en la lucha por el ascenso, Godoy Cruz necesita recuperar rápido su funcionamiento colectivo. Volver a ser ese equipo competitivo, sólido y con identidad que venía mostrando.
La derrota no lo golpea en la tabla.
Pero sí en la imagen.
Y eso, a esta altura, empieza a pesar.