Las tres razones por las que la "presidencia" de Diego Reyes en la Liga Mendocina es ilegal
La presidencia de Diego Reyes en la Liga Mendocina, marcada por controversias sobre su legalidad, genera inquietud.
La conducción de Diego Reyes en la Liga Mendocina de Fútbol está cada vez más cuestionada por razones de ilegalidad. Hay tres puntos concretos, claros y difíciles de sostener que explican por qué su “presidencia” está bajo la lupa. Hombre de confianza de Daniel Angelici y relacionado estrechamente con Pablo Toviggino, su presidencia en la Liga Mendocina termina siendo un regalo para las huestes de Claudio Chiqui Tapia.
1. No cumple con el estatuto
El reglamento es claro: para ser presidente hay que ser presidente de un club afiliado o consejero en la Liga. Reyes no era ninguna de las dos cosas al momento de asumir. Es decir, no cumplía el requisito básico para ocupar el cargo. Porque si bien, es un presidente interino y por el tiempo esta mas cerca de una presidencia mas que una intervención normal.
2. La comisión normalizadora no normaliza nada
La comisión normalizadora debía ordenar y llamar a elecciones en el corto plazo. Sin embargo, el proceso se estiró de manera injustificada hasta fin de año. Una intervención de casi un año deja de ser solución y pasa a ser parte del problema. Asumió en febrero y a fin de año se llamará a elecciones.
3. Falta de control institucional
Ni los clubes fundadores, ni los consejeros, ni organismos como la Dirección de Personas Jurídicas han frenado esta situación. El silencio y la falta de acción permiten que una conducción cuestionada se sostenga sin respuestas claras. La elección no puede esperar hasta fin de año, la elección de nuevas autoridades tiene que ser ya.
Tres razones concretas.
Tres señales de alerta.
Y una misma conclusión: la Liga Mendocina no puede seguir funcionando con una presidencia que, desde su origen, está discutida.