La fuerte advertencia de Alpine en plena polémica por el motor Mercedes: "Que se jueguen algo"
Alpine pidió respetar las normas vigentes y lanzó un mensaje directo a los fabricantes que impulsan modificaciones en la Fórmula 1.
La polémica por la relación de compresión del motor Mercedes sacude el inicio del nuevo ciclo reglamentario.
Instagram @alpinef1teamLa temporada 2026 de la Fórmula 1 todavía no comenzó en pista, pero ya vive su primera gran disputa técnica y política. El eje del conflicto es el motor desarrollado por Mercedes -el que utilizará Alpine-, cuya interpretación del reglamento sobre la relación de compresión generó inquietud entre otros fabricantes.
En los test de pretemporada realizados en Baréin, se confirmó que la unidad alemana cumple con el límite de 16:1 cuando se mide en condiciones estáticas y a temperatura ambiente. Sin embargo, una vez en funcionamiento real, esa cifra podría incrementarse, ofreciendo una ventaja en términos de rendimiento.
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El tema escaló rápidamente y motivó conversaciones entre equipos, con la intención de introducir ajustes antes del arranque del campeonato, previsto para el Gran Premio de Australia entre el 6 y el 8 de marzo. La discusión, más allá de lo técnico, se transformó en una pulseada política en el paddock.
Alpine respalda a Mercedes sin matices
En medio del debate, Alpine F1 Team, que desde esta temporada dejó atrás su vínculo con Renault como fabricante propio para convertirse en cliente de Mercedes, salió en defensa de su proveedor. Su director deportivo, Steve Nielsen, fue contundente ante la prensa.
"Es bastante claro. Otras personas están intentando decir, oh no, debería ser una ventana entre la temperatura ambiente y 130 (grados), pero eso no lo dice (el reglamento). Dice muy claramente temperatura ambiente", afirmó.
Nielsen también relativizó el trasfondo político del asunto: "La política en la F1 es algo nuevo pero en realidad no tanto. Es un gran cambio reglamentario. Algunos han ido por un camino, otros equipos han ido por otro. Mi opinión personal es que no me preocupa porque creo que el reglamento es cristalino en cuanto a cuándo se mide la relación de compresión".
Un mensaje directo: “Que se jueguen algo”
Mientras se preparan reuniones formales para intentar consensuar una salida antes de que la polémica llegue a instancias legales, el dirigente británico lanzó un desafío explícito a quienes consideran que existe una irregularidad.
"Bueno, supongo que tienen derecho a protestar, imagino. Pero si realmente lo sienten tan fuertemente, entonces que se jueguen algo y hagan algo al respecto", expresó, dejando en claro que Alpine no teme una eventual protesta oficial.
Aun así, Nielsen manifestó su deseo de que el arranque en Melbourne no quede opacado por esta controversia técnica. "No sé si la FIA expresará una postura sobre esto antes de Melbourne. En cierto modo espero que lo haga porque espero que la historia en Melbourne no sea sobre relaciones de compresión".
El riesgo de abrir la puerta a cambios constantes
Más allá del interés competitivo inmediato, el directivo planteó una preocupación estructural sobre el rumbo del campeonato si se alteran normas ya redactadas. "Creo que lo más fundamental es, y no tanto sobre el asunto actual, lo más fundamental para mí es la forma en que estamos abordando esto. Si decimos que un conjunto de reglamentos muy claramente establecidos, redactados, puede ser cuestionado de esta manera, entonces ¿qué más queda fuera de límites?", reflexionó.
Y profundizó: "La gente invierte una enorme cantidad de tiempo y dinero, y particularmente dinero, en esto, de buena fe, y si de repente vamos hacia un mundo en el que todo puede ser cuestionado, aun cuando esté claramente escrito, por cualquier motivo que no sea de seguridad, entonces creo que es un mundo totalmente nuevo en el que no hemos estado antes".
Una decisión que requiere mayoría calificada
El reglamento deportivo y técnico establece que cualquier modificación en esta materia necesita una supermayoría en el Comité Asesor de Unidades de Potencia: cuatro de los cinco fabricantes deben estar de acuerdo, además de contar con la aprobación de la Fédération Internationale de l'Automobile y la FOM.
Con el calendario a punto de iniciar en Australia, la controversia ya está instalada. Lo que está en juego no es solo una posible ventaja técnica, sino también el alcance y la estabilidad de las reglas que rigen a la Fórmula 1 en una nueva era reglamentaria.



