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Incendian el auto de un árbitro venezolano qué expulsó al hijo del presidente de un club

La justicia investiga el ataque contra el auto del árbitro Herrera, ocurrido 48 horas después de un partido decisivo marcado por la polémica.


Un grave episodio puso bajo la lupa al fútbol venezolano luego de que el vehículo del árbitro Yander Herrera apareciera totalmente incendiado en un estacionamiento. El hecho, ocurrido dos días después de una expulsión polémica, desató un fuerte revuelo en el ámbito deportivo local.

La secuencia temporal encendió todo tipo de sospechas entre dirigentes, periodistas y seguidores del torneo. No hay una versión oficial que explique el ataque, pero la cercanía con los sucesos dentro de la cancha abrió la puerta a múltiples interpretaciones.

Un árbitro en el centro de la tormenta

Herrera había dirigido recientemente el duelo entre Universidad Central (UCV) y Carabobo, donde mostró la tarjeta roja a Alexander Gramko Jr., hijo del militar Arteaga Gramko, presidente de UCV. El mediocampista fue expulsado por un codazo cuando se acercaba el final del primer tiempo, una decisión que lo dejó al margen del encuentro definitorio.

La expulsión del juez venezolano Yander Herrera a Alexander Gramko Jr.

La expulsión del juez venezolano Yander Herrera a Alexander Gramko Jr.

Con UCV coronado campeón y el clima todavía cargado, el incendio del auto del juez tomó tintes de mensaje intimidatorio. Las presiones sobre el arbitraje venezolano no son nuevas, pero el nivel de violencia exhibido esta vez generó conmoción y reavivó cuestionamientos sobre la seguridad de los jueces.

Repercusiones y rechazo de la Federación

La Federación Venezolana de Fútbol reaccionó rápidamente. A través de una historia publicada en su cuenta oficial de Instagram, la FVF repudió de forma tajante lo ocurrido y sostuvo que “ninguna inconformidad deportiva puede justificar comportamientos que pongan en riesgo la integridad de las personas”.

comunicado fvf

La Federación Venezolana de Fútbol repudió el ataque contra el árbitro Yander Herrera.

Mientras avanza la investigación para determinar responsabilidades, el episodio volvió a evidenciar la fragilidad institucional del arbitraje y la necesidad urgente de reforzar los mecanismos de protección para quienes imparten justicia dentro del campo de juego.