"Hay que hacer algo o el fútbol morirá": fuerte advertencia y polémica propuesta de De Laurentis
El dirigente italiano Aurelio De Laurentiis planteó reformas profundas para modernizar el fútbol y evitar la pérdida de interés en nuevas audiencias.
El dirigente italiano puso en discusión reglas históricas del juego.
X @VSportsTMEl fútbol moderno quedó en el centro de la discusión tras las declaraciones de Aurelio De Laurentiis, quien advirtió sobre la necesidad de introducir cambios para sostener el interés del público más joven. El dirigente italiano, dueño del Nápoli, planteó que el deporte atraviesa un momento clave y que su formato actual podría quedar obsoleto si no evoluciona.
"Año tras año, el fútbol irá perdiendo gradualmente a las nuevas generaciones. Cuando decimos que los partidos y las interrupciones son demasiado largos, es un problema, y es verdad. Algo hay que hacer o el fútbol morirá", sostuvo, al referirse a la experiencia de los espectadores frente a partidos extensos y con pausas frecuentes.
Sus palabras no pasaron desapercibidas y reactivaron un debate que ya venía creciendo en torno a la duración de los encuentros, el ritmo de juego y la necesidad de adaptar el espectáculo a los hábitos de consumo actuales.
Partidos de fútbol más cortos
En una entrevista con The Athletic, De Laurentiis propuso reducir significativamente el tiempo reglamentario. "Reduciría la duración de cada tiempo de 45 a 25 minutos. En total se contabilizaría el tiempo neto de juego, sin que los árbitros recuperen minutos mediante el tiempo de descuento al final del encuentro", explicó.
El planteo apunta a formalizar una realidad: la pelota en juego rara vez alcanza los 90 minutos efectivos. Bajo esta lógica, el dirigente considera que se lograría un espectáculo más dinámico y transparente.
También cuestionó la duración del descanso. “¿Vos crees que mi nieto de seis años, que sabe todo de este deporte porque juega en la PlayStation, se va a escapar y que lo vas a recuperar después de 15 minutos? Nunca, porque se va a su cuarto y empieza a jugar al FIFA. En los estadios, los más chicos se entusiasman con el ambiente y participan, pero no tienen paciencia para ver un partido muy lento por la tele”, ejemplificó.
Sanciones temporales en lugar de tarjetas
Otro de los ejes que generó controversia fue su postura sobre el sistema disciplinario. De Laurentiis cuestionó el uso de tarjetas como herramienta principal de sanción.
"Nunca usaría una tarjeta roja o amarilla", afirmó, y propuso una alternativa basada en exclusiones temporales: "Al contrario, diría: '¡Tú, expulsado durante cinco minutos (por una tarjeta amarilla)! o ¡Y tú, expulsado durante 20 minutos (por una tarjeta roja)!".
Este enfoque, similar al de otros deportes, busca evitar que un equipo quede condicionado durante todo el partido por una expulsión, aunque abre interrogantes sobre su aplicación en el fútbol profesional.
Más goles y cambios en el offside
El dirigente también se refirió a la necesidad de fomentar el gol, uno de los aspectos centrales del espectáculo. "Necesitamos marcar más goles. Y para marcar más goles, necesitamos cambiar las reglas. No se puede anular un gol por unos milímetros... La regla del fuera de juego debe revisarse, y de forma significativa", sostuvo.
En esa línea, ya existen iniciativas en análisis. FIFA lleva adelante pruebas con modificaciones en el offside, como la denominada “Ley Wenger”, que propone criterios más permisivos para los atacantes.
Las ideas de De Laurentiis, polémicas y disruptivas, vuelven a poner sobre la mesa una discusión de fondo: cómo adaptar el fútbol a las nuevas generaciones sin alterar su esencia.