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Godoy Cruz reina en Mendoza, pero el fútbol local sigue en deuda: campeón adentro, invisible afuera

Godoy Cruz domina en Mendoza, pero el fútbol femenino local sigue en deuda: falta decisión de los clubes para competir en serio en la estructura de AFA.

godoy cruz femenino

El título de Godoy Cruz en el fútbol femenino mendocino no solo confirma una consagración: ratifica un dominio. El Tomba volvió a imponerse en una final intensa ante Independiente Rivadavia por penales tras empatar 2 a 2 y se consolida como el equipo más ganador y regular de la provincia en la actualidad. Actual Bicampeón y con seis estrellas superando a Las Pumas y Gimnasia.

El crecimiento es evidente. Hay cada vez más jugadoras, mejores competencias y una identidad futbolística que se fortalece torneo tras torneo. Mendoza tiene materia prima, tiene talento y tiene historia. Pero también tiene una deuda que ya no se puede disimular.

Godoy Cruz sigue mandando en el futbol femenino de Mendoza

Porque cuando se habla de dar el salto, no se trata de participaciones esporádicas ni de apariciones aisladas. Se trata de peso nacional real. De tener equipos compitiendo de manera sostenida dentro de la estructura de AFA, ya sea en Primera División o en las categorías de ascenso. Ese es el verdadero termómetro.

Tomba campeon

En ese contexto, la Copa Federal —sin desmerecer lo logrado por Independiente Rivadavia y otros equipos que la han ganado— aparece más como una vidriera momentánea que como un proyecto a largo plazo. Es una competencia que sirve, que suma experiencia, pero que no reemplaza la necesidad de competir todo el año en la élite del fútbol argentino.

Y ahí está el punto central. Provincias como Córdoba, San Luis o Santa Fe ya tienen equipos instalados en ese nivel. Mendoza, en cambio, sigue mirando desde afuera. Y no es por falta de condiciones. Todo lo contrario: por talento, por cantidad de jugadoras y por desarrollo, podría —y debería— estar ahí.

Lo que falta es decisión.

Decisión política de los clubes para invertir, sostener proyectos y apostar en serio al fútbol femenino. Porque el desafío ya no pasa por ganar torneos locales, donde Godoy Cruz hoy marca el camino con claridad. El verdadero desafío es otro: que un equipo mendocino se plante en la elite real y compita de igual a igual.

Mientras eso no ocurra, cada título seguirá siendo importante… pero también incompleto.