Épico triunfo de Francisco Comesaña: se descompuso bajo un calor extremo y levantó tres match points para avanzar en Cincinnati
Francisco Comesaña, número 71 del mundo, venció al estadounidense Reilly Opelka y se metió por primera vez en octavos de un Masters 1000.
Francisco Comesaña, exhausto pero victorioso tras un duelo de más de tres horas en Cincinnati.
X ESPN
Francisco Comesaña vivió una auténtica odisea en el Masters 1000 de Cincinnati: sobrevivió a un sofocante calor, a una interrupción por lluvia y a tres match points para derrotar al estadounidense Reilly Opelka por 6-7(4), 6-4 y 7-5, logrando así el pase a sus primeros octavos de final en un torneo de esta categoría.
El marplatense, número 71 del ranking ATP, necesitó tres horas y siete minutos para doblegar a Opelka (73°), en un partido que tuvo de todo. Las temperaturas superiores a los 30°C, con una humedad asfixiante, obligaron al argentino a recibir atención médica durante el segundo set tras descomponerse, poco antes de remontar y forzar un tercer parcial.
El encuentro también estuvo marcado por una pausa de casi 40 minutos debido a la lluvia, que llegó justo después de que Comesaña salvara su primer match point en contra. Con el marcador 5-4 abajo y 40-40, el Tiburón defendió dos bolas más de partido al reanudarse el juego y ganó los tres últimos games para sellar la victoria.
Así cerró su triunfo Francisco Comesaña
Este triunfo significa el debut de Comesaña en los octavos de final de un Masters 1000, donde se enfrentará al ganador del cruce entre el ruso Andrey Rublev (11°) y el australiano Alexei Popyrin (19°).
Comesaña fue atendido en pleno partido
El argentino tuvo que ser atendido por las altas temperaturas a mitad de su partido, un día después de que el francés Arthur Rinderknech se retirara en pleno encuentro a causa del intenso calor. Comesaña recibió atención médica durante el segundo set del duelo ante el estadounidense Reilly Opelka.
Las exigentes condiciones climáticas en Cincinnati han sido tema de debate entre jugadores y organización. Para Comesaña, el temple y la resistencia física fueron decisivos para superar un desafío que puso a prueba su límite.