Independiente aplastó a Gimnasia y se quedó con el clásico con una goleada histórica
Gimnasia golpeó de entrada con Armoa, pero Independiente reaccionó con goles de Studer, Sartori, Arce, Costa y Bucca para dar vuelta el clásico. Saavedra vio la roja en el Lobo.
Independiente Rivadavia no ganó: arrasó. En una tarde que quedará marcada en la memoria de su gente, la Lepra goleó 5 a 1 a Gimnasia y Esgrima de Mendoza en el Estadio Bautista Gargantini y se adueñó del clásico mendocino con autoridad, fútbol y una contundencia demoledora.
El arranque parecía contar otra historia. A los 45 segundos, Blas Armoa sorprendió a todos y puso en ventaja al Lobo, silenciando por un instante al Gargantini. Gimnasia salió decidido, agresivo, con la idea de golpear rápido y manejar la ansiedad del local.
Pero fue apenas una ilusión.
Independiente reaccionó con personalidad de equipo grande. No se desesperó, tomó la pelota, empezó a manejar el mediocampo y transformó el golpe inicial en combustible. A los 18 minutos, Sheyko Studer apareció en el área para empatar tras una jugada aérea y desde ahí el partido cambió por completo.
La Lepra empezó a ser más. Más intensa, más clara y mucho más profunda. Gimnasia se fue apagando y el equipo de Alfredo Berti olió sangre. En el complemento llegó la avalancha.
Clásico Mendocino: Armoa sorprendió a Independiente
A los 6 minutos, Sartori puso el 2 a 1 y desató la locura azul. El Lobo sintió el golpe y nunca logró volver al partido.
Después apareció Álex Arce para marcar el tercero y empezar a liquidar la historia. Más tarde, Leonard Costa se sumó a la fiesta con el cuarto, y finalmente Buca cerró la goleada con el quinto.
Como si fuera poco, Gimnasia además sufrió la expulsión de Saavedra, en una roja insólita tras tirarle del pelo a Matías Fernández delante del árbitro Yael Falcón Pérez, una acción que terminó de desnudar el desconcierto total del visitante.
El 5 a 1 fue un golpe durísimo para el Lobo y una demostración de carácter para Independiente, que no solo ganó el clásico: lo dominó, lo dio vuelta y lo terminó aplastando.
La Lepra sigue líder, sigue en estado de gracia y ahora además tiene algo que no se discute: el clásico se quedó en casa. Y de qué manera.










