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El sueño del Mundial de Rugby toma forma y Mendoza se ilusiona con ser sede

Argentina avanza en su candidatura para el mundial 2035 y la provincia de Mendoza aparece entre las posibles sedes junto a Buenos Aires, Córdoba y Tucumán.


El sueño de un Mundial de Rugby en Argentina siempre estuvo ahí, medio escondido, como esas charlas de sobremesa que parecen imposibles pero nadie se anima a descartar del todo. Hoy, por primera vez en mucho tiempo, dejó de ser una ilusión lejana para empezar a tomar forma concreta. Y en ese mapa que empieza a dibujarse, Mendoza aparece con un lugar que ilusiona.

El país dio un paso clave con el respaldo formal del Gobierno nacional a la candidatura para organizar la Copa del Mundo 2035. Puede parecer un trámite, pero no lo es: sin ese guiño político, ningún proyecto de esta magnitud pasa de la intención. Es, en todo caso, el primer “sí” de muchos que todavía faltan.

El Mundial de Rugby sería algo histórico para el país

La idea no es ir solos. Argentina impulsa una candidatura regional junto a Brasil, Chile y Uruguay, con la intención de traer por primera vez el Mundial de rugby a Sudamérica. Un proyecto ambicioso, de esos que necesitan más convicción que certezas.

Y en esa construcción aparece un concepto que en el interior siempre se mira de reojo: el federalismo. Esta vez, al menos en los papeles, no suena a discurso. La intención es que el torneo no se quede solo en Buenos Aires, sino que recorra el país. Ahí es donde Mendoza empieza a meterse en la conversación, casi sin hacer ruido, pero con argumentos.

El Gobierno de Mendoza tomó una acertada decisión con respecto a Los Pumas. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Los Pumas confirmaron las plazas para sus partidos como locales en 2026.

Porque Mendoza ya sabe lo que es recibir eventos grandes. Porque tiene estadio, tiene logística, tiene una cultura deportiva que empuja. Pero sobre todo, porque tiene algo difícil de explicar en una carpeta técnica: esa sensación de que las cosas importantes también pueden pasar acá.

En el esquema inicial, la provincia compartiría cartel con Buenos Aires, Córdoba y Tucumán. No es una confirmación, claro. Falta mucho. Evaluaciones, inspecciones, decisiones que se tomarán recién en 2027. Pero en el medio hay algo que ya empezó a jugar: la posibilidad.

Y cuando aparece la posibilidad, cambia todo.

Porque un Mundial no es solo partidos. Es gente que llega, hoteles llenos, calles distintas, chicos que van a la cancha y ven algo que hasta ese momento parecía de otro mundo. Es, en definitiva, una excusa para que una ciudad se mire a sí misma de otra manera.

Quizás falte mucho. Seguramente falte mucho. Pero hay algo que ya no se puede negar: esta vez, el sueño no parece tan lejano.

Y en Mendoza, donde estamos acostumbrados a pelearla desde atrás, eso ya es un montón.