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El futuro de Alpine genera debate en la F1 y crece la polémica por un eventual acuerdo con Mercedes

Las posibles inversiones y vínculos estratégicos entre escuderías reavivan tensiones sobre la equidad y la independencia dentro de la categoría.


La situación de Alpine volvió al centro de la escena en la Fórmula 1 tras conocerse la posibilidad de que Mercedes adquiera una participación accionaria en el equipo. El eventual movimiento abre interrogantes sobre el futuro deportivo y estructural de la escudería francesa.

La opción que se analiza implica que Mercedes compre el 24% que actualmente posee el grupo inversor Otro Capital. Aunque desde distintos sectores se aclaró que esto no convertiría a Alpine en un equipo satélite, sí se evalúan formas de cooperación más estrecha entre ambas estructuras.

En ese contexto, el debate no solo se centra en lo financiero, sino también en las implicancias deportivas que podría generar un vínculo más cercano entre dos escuderías que compiten en la misma categoría.

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El 24% de Alpine que pertenece a Otro Capital genera interés en la Fórmula 1.

Según reveló el medio especializado The Race, la posibilidad de una alianza despertó críticas dentro del paddock, especialmente por el impacto que podría tener en la competitividad.

Zak Brown, contra las alianzas

Zak Brown, director ejecutivo de McLaren F1 Team, consideró que permitir nuevas relaciones entre equipos sería perjudicial para la categoría. “Creo que mientras se gestione y se supervise. Pero sin duda añadirle (a través de otra alianza), creo que sería un error para el deporte”, afirmó el directivo, dejando en claro su rechazo a este tipo de estructuras.

Brown insistió en que este tipo de acuerdos puede afectar la esencia competitiva de la Fórmula 1. “En la actualidad, si eso se permite, creo que conlleva un riesgo muy alto de comprometer la integridad de la imparcialidad deportiva”, sostuvo.

Además, remarcó el impacto que podría tener en la percepción de los aficionados: “Y lo que desanimaría a los aficionados es que no sientan que hay 11 equipos de carreras independientes”.

Zak Brown, jefe de la escudería McLaren Foto: Fórmula 1

Zak Brown pone el foco en Alpine y alerta por el impacto de una posible sociedad con Mercedes.

Antecedentes que alimentan la crítica

El directivo de McLaren respaldó su postura con ejemplos recientes dentro de la categoría. “Lo hemos visto desarrollarse en la pista de forma deportiva, con -el entonces piloto de AlphaTauri- Daniel Ricciardo quitándonos el punto de vuelta rápida (en Singapur en 2024) para ayudar al otro equipo”, señaló.

También recordó controversias técnicas: “Hemos visto infracciones de propiedad intelectual en los conductos de freno de Racing Point (en la saga del 'Mercedes rosa' de 2020 sobre la similitud entre los dos coches de los equipos)”.

Brown también cuestionó el intercambio de recursos humanos y su impacto en el límite presupuestario. “Hemos visto cómo los empleados se trasladan de un día para otro, lo que nos obliga a esperar y, en ocasiones, a realizar acuerdos financieros, lo que luego repercute en nuestro límite de costes”, explicó. Y fue más allá al advertir: “Eso es una ventaja financiera injusta. Es una ventaja deportiva injusta”.

Un mensaje con impacto en Alpine

Aunque evitó apuntar directamente contra Mercedes o Alpine, el dirigente fue claro al generalizar su postura: “Se aplican a cualquiera y a todos. Así que los equipos A/B, la copropiedad, independientemente de quién sea, me parecen inaceptables”.

De esta manera, el posible ingreso de Mercedes en Alpine no solo abre un nuevo capítulo para la escudería francesa, sino que también reaviva un debate estructural en la Fórmula 1 sobre los límites de la colaboración entre equipos.