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El divertido cruce de Riquelme con un ex Boca tras el empate ante Gimnasia en Mendoza

Juan Román Riquelme protagonizó un inesperado momento con Ezequiel Muñoz, defensor de Gimnasia de Mendoza y exjugador de Boca, después del 2-2 del sábado.

El presidente Juan Román Riquelme estuvo con la delegación de Boca en Mendoza

El presidente Juan Román Riquelme estuvo con la delegación de Boca en Mendoza

El empate 2-2 entre Boca y Gimnasia de Mendoza dejó sensaciones encontradas en el Xeneize, pero antes de abandonar el estadio Víctor Antonio Legrotaglie apareció una escena que poco tuvo que ver con la tensión del partido. Juan Román Riquelme se cruzó con Ezequiel Muñoz, defensor del Lobo y viejo conocido de su etapa como futbolista, y protagonizó un particular momento mientras el jugador daba una entrevista.

Muñoz se encontraba en la zona mixta después de haber sido titular ante el equipo de Rodolfo Arruabarrena cuando Riquelme pasó por detrás suyo rumbo a la salida. Al reconocerlo, Román no dejó pasar la oportunidad: se acercó con una botella de agua en la mano y le dio un empujón por la espalda, en una clara referencia a una infracción dentro de la cancha.

El defensor mendocino se dio vuelta inmediatamente y, al descubrir quién había sido, reaccionó con una sonrisa. "Te empujó Román", le advirtió uno de los periodistas que participaba de la entrevista. Muñoz respondió entre risas: "Está enojado". Ante la insistencia sobre si Riquelme realmente se había molestado, el ex Boca despejó cualquier duda: "Naa, naa, no se enoja".

El cruce de Juan Román Riquelme con Ezequiel Muñoz tras el empate de Boca ante Gimnasia

El reencuentro entre Juan Román Riquelme y Ezequiel Muñoz

La confianza entre ambos tiene una explicación y viene de muchos años atrás. Muñoz surgió de las Inferiores de Boca y llegó a disputar 22 partidos con la camiseta azul y oro, 21 de ellos como titular, antes de continuar su carrera en el Palermo de Italia. Además, compartió cancha con Riquelme en 13 oportunidades, con un balance de 5 triunfos, 3 empates y 5 derrotas.

Esta vez les tocó encontrarse en veredas opuestas, aunque la relación entre ambos quedó reflejada en apenas unos segundos. El 2-2 sobre la hora no dejó conforme a Riquelme, pero el presidente de Boca se permitió una pequeña broma con un viejo compañero: un empujón por la espalda, una sonrisa y una respuesta que dejó claro que, más allá de los años y las camisetas, la confianza sigue intacta.