Duro revés para los pilotos de la Fórmula 1 por una decisión de los equipos para el resto de la temporada
La propuesta para resolver uno de los reclamos de la parrilla no consiguió el respaldo necesario y quedó descartada.
Noticias poco alentadoras durante el receso de la F1.
www.formula1.comLos pilotos de la Fórmula 1 recibieron un duro revés de cara a la segunda parte de la temporada 2026. Los equipos rechazaron una modificación reglamentaria que buscaba solucionar una de las principales quejas del año: las elevadas presiones de los neumáticos, una condición que complica el manejo de los autos y reduce el nivel de agarre en pista.
La iniciativa, impulsada por Pirelli, no consiguió la mayoría necesaria para ser aprobada. Como consecuencia, las presiones mínimas seguirán siendo las mismas durante el resto del campeonato y, probablemente, también en 2027.
La decisión supone un golpe para los pilotos, que desde el comienzo del nuevo reglamento técnico vienen reclamando cambios. Entre las críticas más repetidas aparecen la falta de adherencia, el sobrecalentamiento de los neumáticos y la mayor dificultad para frenar sin bloquear las ruedas.
La queja de los pilotos que quedó sin respuesta
El origen del problema está en las nuevas normas de aerodinámica activa implementadas este año. Para evitar riesgos en caso de que un monoplaza sufra una falla y quede bloqueado en el modo de máxima carga aerodinámica, Pirelli decidió aumentar las presiones mínimas de los neumáticos como medida de seguridad.
Sin embargo, esa solución tuvo consecuencias en el comportamiento de los autos. Varios pilotos aseguraron que el exceso de presión perjudica el rendimiento y vuelve mucho más difícil encontrar adherencia.
Uno de los más críticos fue Ollie Bearman, quien llegó a comparar los neumáticos con "globos" y definió la situación como "una auténtica pesadilla", al explicar que el sobrecalentamiento aparece con rapidez y limita la confianza al volante.
La propuesta que podía cambiar la situación
Consciente del malestar de los pilotos, Pirelli diseñó una alternativa. La propuesta consistía en obligar a detener a cualquier auto que sufriera un fallo en la aerodinámica activa y permaneciera varias vueltas sin poder activar el modo de baja carga aerodinámica.
Si esa medida se incorporaba al reglamento, el fabricante italiano consideraba que ya no sería necesario mantener las actuales presiones de seguridad y podría reducirlas a valores similares a los utilizados antes de la llegada de las nuevas reglas técnicas.
La modificación incluso podía entrar en vigencia tras el receso de mitad de temporada, pero para hacerlo necesitaba el respaldo de una supermayoría de los equipos.
Los equipos frenaron el cambio y nada se modificará
Ese apoyo nunca llegó. Durante las conversaciones entre las escuderías prevaleció la postura de mantener el reglamento sin cambios, ya sea para evitar alterar el equilibrio competitivo a mitad del campeonato o para no introducir una norma que pudiera obligar a abandonar una carrera por un problema en la aerodinámica activa.
Con la propuesta descartada, los pilotos deberán continuar adaptándose a las actuales presiones mínimas de los neumáticos durante el resto de la temporada.
El ingeniero jefe de Pirelli, Simone Berra, reconoció que el rechazo no lo sorprendió. "La mayoría decidió mantener la presión más alta y, por nuestra parte, está bien", explicó. Además, indicó que, de haberse aprobado la modificación, las presiones podrían haberse reducido entre 1 y 3 psi, dependiendo de las características de cada circuito, una diferencia que habría mejorado considerablemente el comportamiento de los neumáticos en pista.



