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Dos puntos que duelen: el penal de la discordia y decisiones que no cierran en Godoy Cruz

El Tomba dejó pasar una gran chance ante un rival accesible en Chaco. Falló un penal clave y desperdició situaciones claras. Pero la pregunta es otra: ¿quién decide en los momentos calientes?


Godoy Cruz volvió de Chaco con un empate que sabe a poco. Muy poco. Porque tuvo todo para ganarlo, porque el rival ofrecía ventajas y porque generó las situaciones más claras. Pero otra vez, el equipo se quedó a mitad de camino.

Y en medio de todo, aparece una decisión que hace ruido. Mucho ruido.

El penal que abre el debate

El momento clave del partido tuvo nombre propio: el penal. Y la polémica no pasa solo por la ejecución, sino por la decisión previa.

¿Por qué pateó Matías Ramírez?

El delantero llevaba menos de un minuto en cancha. Venía frío, sin ritmo, sin contacto con el partido. Y además, con un antecedente reciente: había fallado su último penal ante Villa Mitre en la Copa Argentina.

Con ese contexto, la elección sorprende.

Pero la pregunta va más allá del jugador: ¿por qué el entrenador delega una decisión tan importante en los futbolistas?

En este tipo de situaciones, donde el partido se define en un detalle, la conducción tiene que ser clara. No hay lugar para dudas. Y sin embargo, en Godoy Cruz pareció librado al momento.

El resultado fue el peor posible: penal errado y una oportunidad que se esfumó.

Godoy Cruz vs Chaco For Ever

Martín Pino (9) fue el autor de un verdadero golazo para Godoy Cruz en Chaco.

Las chances que no se pueden fallar

El penal no fue lo único. Porque el Tomba también tuvo dos situaciones clarísimas en los pies de Alex Rodríguez.

Dos jugadas prácticamente calcadas. Dos decisiones equivocadas.

En ambas, la opción más lógica era el pase al medio, con compañeros mejor posicionados. Pero eligió el remate. En una, la pelota dio en el palo. En la otra, se perdió afuera.

Dos goles hechos… que no fueron.

Y en partidos así, esos errores se pagan.

Un empate que deja más dudas que certezas

Godoy Cruz enfrentaba a un rival golpeado, sin demasiadas herramientas y lejos de su mejor versión. Un contexto ideal para sumar de a tres.

Pero no lo aprovechó.

Entre decisiones discutibles y falta de contundencia, el equipo dejó escapar dos puntos que pueden pesar más adelante.

Porque los campeonatos no solo se ganan con grandes triunfos.

También se construyen aprovechando estos partidos.

Y el Tomba, esta vez, los dejó pasar. Una alarma que no debería ignorarse

El empate no es una tragedia. Pero sí una advertencia.

Porque cuando un equipo no define bien, cuando duda en momentos clave y cuando desde el banco no se bajan decisiones claras, el margen se achica.

Ojalá estos dos puntos no se lamenten más adelante. Pero hoy, ya hacen ruido.