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De la cancha en el 78 a la antesala de la guerra en 2022: Nelson Castro revivió las tres estrellas de la Selección

En "Testigos de las 3 estrellas", la sección exclusiva de MDZ, el reconocido periodista y médico Nelson Castro repasó cómo experimentó las tres consagraciones de la Selección Argentina.

Nelson Castro en una nueva edición de Entrevistas MDZ Foto: Agustín Tubio/MDZ
Nelson Castro en una nueva edición de Entrevistas MDZ Foto: Agustín Tubio/MDZ

Desde su rol como acreditado en el Mundial 1978 hasta la antesala de su viaje a la guerra de Ucrania en 2022, pasando por una particular anécdota en Estados Unidos durante México 1986, Nelson Castro revivió una pasión que une a tres generaciones.

Mirá lo que dijo Sergio Lapegüe en "Testigos de las 3 estrellas"

3 ESTRELLAS NELSON CASTRO

Argentina 1978: la tensión del periodista deportivo en la cancha

Para la primera consagración de la albiceleste, Nelson Castro no estuvo frente al televisor de su casa, sino en el corazón mismo de la acción. En aquel año, combinaba su vocación médica con sus primeros pasos en los medios de comunicación.

“La final de Argentina 78 yo trabajaba como periodista deportivo, estaba acreditado. Así que fue una emoción y una tensión enorme porque yo estaba ahí", recordó con precisión.

El periodista confesó tener grabadas a fuego las imágenes del partido decisivo contra Países Bajos: el sufrimiento por la mítica pelota en el palo del delantero holandés Rob Rensenbrink y el desahogo definitivo con el gol de Daniel Bertoni para el 3 a 1 final. Un hito que marcó el inicio de su bitácora mundialista.

México 1986: una final entre médicos y lejos del país

Ocho años más tarde, la gesta de Diego Armando Maradona y la consagración en el Estadio Azteca encontraron a Castro en una etapa crucial de su formación profesional, lejos de las calles argentinas y realizando una especialización médica en el exterior.

  • Una invitación inesperada: El periodista relató que se encontraba en los Estados Unidos cuando un colega y amigo médico lo invitó a su casa junto a sus padres para sintonizar el partido ante Alemania Occidental.

  • Festejo garantizado: El dueño de casa le propuso un trato muy particular antes del pitazo inicial: "Si gana Argentina, va a haber festejo igual y vamos a estar en ronda porque vos estás ahí".

  • La sobriedad del festejo: Fiel a su estilo medido, Castro reconoció: "Yo no soy de gritar los goles, desafortunadamente", pero remarcó que el triunfo por 3 a 2 terminó transformándose en una fiesta inolvidable en suelo norteamericano junto a personas que, según detalló, nunca más volvió a ver.

Qatar 2022: el sufrimiento en el sillón antes de partir a Ucrania

La tercera estrella, obtenida por el equipo de Lionel Messi en Lusail, tuvo una carga dramática muy diferente para el conductor, vinculada directamente a su actual labor como corresponsal internacional.

El periodista revivió la final contra Francia desde la intimidad de su hogar, pero con la mente dividida por un compromiso inminente: "Fue muy particular, lo vi en mi casa acá, porque al otro día me iba a Ucrania para cubrir la guerra".

La adrenalina del viaje se fusionó con los vaivenes de un encuentro no apto para cardíacos. "Fue una sensación muy particular por lo que se sufrió. Estaba en el sillón viendo el partido y no me podía mover, porque además fue un partidazo. Todos los mundiales Argentina los gana sufriendo", analizó, trazando un paralelismo con el sufrimiento vivido en el 86.

La confianza por encima de las cábalas

Al ser consultado sobre los rituales o conductas repetitivas que suelen adoptar los hinchas argentinos durante los torneos de fútbol, el entrevistado se diferenció de la norma general con una postura racional.

“No soy cabulero. Siempre le tengo una enorme confianza a la Argentina. Eso no significa que siempre gane, pero yo siempre le tengo una gran confianza”, concluyó firmemente.

Con sus vivencias, Nelson Castro se sumó a la lista de protagonistas que demuestran que, sin importar el lugar del mundo o la circunstancia de la vida, los hilos de las tres estrellas siempre terminan tejiendo la misma historia de identidad nacional.