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Cocho López: "La Fórmula 1 en Argentina ya está en camino"

A punto de cumplir 80 años, Cocho López repasa la pasión por el automovilismo, el fenómeno Colapinto y el sueño de volver a tener Fórmula 1 en la Argentina.

El referente del automovilismo argentino Cocho López dialogó con MDZ sobre el futuro de la Fórmula 1 en Argentina y la alegría de tener un piloto argentino en la máxima categoría.

El referente del automovilismo argentino Cocho López dialogó con MDZ sobre el futuro de la Fórmula 1 en Argentina y la alegría de tener un piloto argentino en la máxima categoría.

Santiago Aulicino / MDZ

A los 78 años, Osvaldo “CochoLópez conserva intacta la energía de alguien que vivió toda su vida acelerando. Campeón de TC2000, referente histórico del automovilismo argentino y testigo privilegiado de distintas épocas del deporte motor, habla con entusiasmo contagioso sobre el presente y el futuro de la Fórmula 1.

En esta charla con MDZ, analiza el fenómeno Franco Colapinto, explica por qué hoy la máxima categoría del automovilismo volvió a mirar a la Argentina y reflexiona sobre cómo cambiaron los pilotos con las nuevas generaciones, las redes sociales y el mercado global. También cuenta su participación en la remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez y asegura que el regreso de la Fórmula 1 al país “ya está en camino”.

Cocho Lopez - Entrevista completa

Los riesgos del automovilismo y la presión de performar

Primero quiero arrancar preguntándote: con toda tu experiencia en el automovilismo y toda tu sabiduría, dentro de un año y medio estás por cumplir 80. ¿Qué diferencia a un piloto de un gran piloto?

— Más pasión, sí, más pasión. Porque la pasión es lo que nos mueve en la vida, lo que nos da el motor que tenemos. Y si encontramos la pasión, la podemos desarrollar y después vivir de nuestra pasión, somos unos privilegiados, porque ya no es un trabajo, sino una forma de vivir en la cual podés dedicar todo tu tiempo, tu alma y todo lo que sos para desarrollarla.

Yo creo que cuando la pasión está, ya sea para ser actor, deportista o lo que sea, no tiene por qué ser algo determinado. Cuando vos tenés una pasión que soñaste, que la llevaste, que la sentiste, casi desde que naciste, y la podés hacer y disfrutar, lográs cosas muy importantes.

Más cuando llega el momento de ser un deporte de alto nivel y, por sobre todas las cosas, de mucho riesgo, que es la diferencia con otros deportes. El automovilismo tiene un bolillero donde, mientras lo vas desarrollando, vas sacando bolillas. El fútbol y todos los demás deportes también. Pero el automovilismo, en vez de tener diez bolillas, tiene doce. Dos más.

Entrevista Cocho López - "El automovilismo tiene una bolilla marrón y negra"

Si un futbolista saca la bolilla, se torció un tobillo o le pasó como a Messi tantas veces, que pateó y pegó en el poste. En el automovilismo tenés lo mismo, pero además hay una bolilla marrón y una negra. Si sacaste la marrón, es una piña, como la que vimos últimamente en la Fórmula 1, y por suerte salió caminando. Pero si sacaste la negrita, fuiste a correr al cielo directamente.

Esa es la diferencia que tiene con todos los deportes de alto rendimiento.

¿Y cómo se hace para manejar, además del riesgo, la presión que tienen los pilotos de Fórmula 1? Porque no solamente es correr por la propia vida: están los sponsors, las expectativas y el equipo.

— Te vas acostumbrando, lo vas haciendo. Eso es un laburo, un trabajo, como el tuyo o el de ustedes acá. Todos tienen presión. Vos tenés la presión de llegar a horario, de competir con tus compañeros, de tratar de mejorar lo que hacés porque querés destacarte.

En los autos de carrera pasa lo mismo. Vos te vas profesionalizando. Yo tengo un nieto de 10 años, León, hijo de Cochito. Cochito fue campeón en Europa, piloto de Ferrari en GT y también corrió en Argentina.

Y su hijo ya tiene en su karting telemetría y toda esa presión que vos nombraste. Ya me escucha cuando le digo que, si va a un reportaje, tiene que nombrar a sus sponsors. Y cuando sale a correr sabe que tiene que estar concentrado, escuchar al padre y escuchar a su ingeniero de pista. Tiene ingeniero de pista a los 10 años.

Yo creo que cuando llegue a los 15 va a ser un genio total. Y no solamente León, sino la mayoría de los chicos que tienen hoy la posibilidad de hacerlo.

Siempre les digo que son unos privilegiados y tienen que disfrutarlo, porque si lo disfrutan van a ser grandes campeones. Esa es la verdad.

El camino para llegar a la Fórmula 1

En Argentina, ¿es más difícil llegar a la máxima categoría del automovilismo?

— Sí, porque estamos lejos del mercado. Antes necesitabas plata. Fangio llegó a la Fórmula 1 porque tuvo un apoyo enorme del Estado argentino, que le permitió viajar, comprar autos y hacer todo lo necesario.

Después lo devolvió con creces porque fue un genio único e inigualable. No por los campeonatos solamente, sino por todo lo que hizo y representó para la Argentina.

Después, cuarenta años más tarde, apareció Reutemann. También tuvo muchísimo apoyo económico y representó muy bien al país. Pero después no hubo más nada. A mí me tocó vivirlo también. Llegué a ser piloto de pruebas de Fórmula 1, como después les pasó a Guerra, Fontana y Cochito. Pero para nosotros el mundo estaba lejísimos. Porque necesitás mercado. Si Colapinto fuera chino, ya habría vendido 100 millones de gorritas. Ese es el mercado. Argentina no lo tiene.

Entonces, ¿cómo se logra hoy? Gracias a la magia de las redes y de la comunicación. Cuando vos trabajás, estudiás, te capacitás y sos bueno, del otro lado tiene que aparecer la oportunidad.

Colapinto se hace amigo de Ciro, Bizarrap, Emilia, Milo J y toda esa banda. Y esos chicos hoy llenan un Bernabéu en una hora. Entonces la red es tan geométrica en su crecimiento que la Fórmula 1 dijo: “Esto es lo que estábamos buscando”. Se preguntaron cómo hizo este pibe para conseguir que tantos chicos siguieran la Fórmula 1, cuando muchos ni siquiera sabían lo que era. Y esa magia hizo que Colapinto hoy esté en la Fórmula 1. Pero él también es un capo, un gran piloto. Supo aprovechar la oportunidad.

Y fijate el dato: al año siguiente pusieron cinco rookies en la Fórmula 1. En 75 años nunca había pasado. La Fórmula 1 entendió que ahí estaba su futuro.

Franco Colapinto: su futuro en la categoría y las críticas

Con todo este boom de la Fórmula 1 y la “francomanía”, ¿hoy es más atractivo para las escuderías tener un piloto argentino?

— La Fórmula 1 busca seguidores jóvenes. Y vieron que Argentina, y Latinoamérica en general, viven mucho más intensamente las redes sociales.

A través de Colapinto descubrieron algo enorme. Y además coincidió con otra cosa importante: la remodelación del autódromo de Buenos Aires. Yo nací ahí, tengo mi oficina ahí y hasta un helipuerto. Cuando dijeron que querían modificar el autódromo me puse loco. Pero después fuimos acordando y entendí que era una oportunidad.

El MotoGP fue la puerta de entrada. Y ahora ya están trabajando también para adaptar el circuito a la Fórmula 1 y al TC.

¿Qué falta para volver a tener Fórmula 1 en la Argentina?

Entrevista Cocho López - "La Fórmula 1 ya está en camino"

— Ya está en camino. Quédense tranquilos que está en camino. Yo no paro de molestar para que avance.

Y además hubo otro golazo: el road show de Colapinto. Traerlo a una avenida y meter 600 mil personas para ver un Fórmula 1 haciendo trompos fue algo único.

Yo vi road shows de campeones del mundo en ciudades gigantes de Europa y nunca pasó algo así.

Entonces la Fórmula 1 vio dos cosas: que estamos trabajando para tener un autódromo apto y que el público argentino es fanático.

Hay un ADN fierrero. Fangio, los Gálvez y toda esa generación hicieron que hoy el Turismo Carretera siga siendo una locura. Va a cumplir 90 años y sigue teniendo 60 autos en pista y miles de personas acampando durante cuatro días.

Somos muy especiales.

¿Entonces por qué hay gente que critica a Colapinto?

— Porque no entienden nada. Es así de simple.

Esto es cuestión de datos. Vos ves pasar 20 autos separados por décimas de segundo. ¿Quién es el mejor? Después entran a jugar un montón de factores: el equipo, los neumáticos, el trabajo de ingeniería.

Pero vamos a un dato concreto. En la última carrera salió detrás de Hamilton a 15 segundos. Cambiaron neumáticos los dos y en 20 vueltas se le puso casi atrás.

Estamos hablando de Hamilton, siete veces campeón del mundo. Entonces, ¿de qué estamos hablando?

En Miami tuvo a Hamilton y Verstappen alrededor. Once campeonatos mundiales entre los dos. Y Colapinto estaba ahí, peleando. Disfrutemos el tránsito, como dice mi mujer. Así como disfrutamos el Mundial después de esperar tantos años la tercera estrella.

Hoy les digo: muchachos, Colapinto está en la Fórmula 1. En el fútbol tendríamos miles de lugares para meter a Messi. Acá hay solamente 20 o 22. Y hay un argentino ahí. Disfrutemos el trayecto, las carreras. Porque en unos años lo vamos a tener campeón.