¿Chau container? River tomó una nueva decisión con los jugadores borrados que se entrenan en Cantilo
Los malos resultados y la creciente presión sobre la conducción deportiva obligaron a River a flexibilizar su estrategia con los futbolistas marginados.
La situación de los futbolistas que fueron borrados por River sigue generando polémica.
Maxi Salas / InstagramRiver atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. La derrota ante Gimnasia en La Plata profundizó una crisis que ya incluía la eliminación ante Aldosivi en la Copa Argentina y la caída frente a Barracas Central en el debut del Torneo Clausura. En ese contexto, volvió a quedar bajo la lupa la decisión de apartar a un numeroso grupo de futbolistas que hoy se entrenan en el predio de Cantilo, separados del plantel profesional.
Cuando comenzó la reestructuración impulsada por Stefano Di Carlo y a la que Eduardo Coudet no se opuso, la postura del club era firme: los jugadores considerados prescindibles solo abandonarían River mediante transferencias definitivas. De hecho, el propio presidente había defendido públicamente la necesidad de generar esas salidas para modificar una situación que consideraba insostenible desde lo deportivo.
River cambió de estrategia con los jugadores marginados y busca acelerar sus salidas
Sin embargo, el plan no avanzó al ritmo esperado. Si bien varios futbolistas encontraron destino, todavía permanece un grupo importante trabajando en Cantilo y cambiándose en un container (los vestuarios están en construcción), entre ellos nombres de peso como Germán Pezzella, Maximiliano Salas, Matías Viña, Fabricio Bustos, Kevin Castaño, Giuliano Galoppo y otros jugadores que quedaron fuera de la consideración del cuerpo técnico.
La situación comenzó a generar ruido puertas adentro porque River perdió profundidad en algunos puestos. El caso más evidente aparece en el lateral izquierdo: con la lesión de Marcos Acuña, el club no cuenta con demasiadas alternativas mientras Matías Viña continúa entrenándose apartado. Además, las recurrentes consultas sobre los marginados se transformaron en un tema incómodo para Coudet en cada conferencia de prensa.
Por eso, la dirigencia decidió flexibilizar las condiciones de salida. Ahora también aceptará préstamos que incluyan una opción o una obligación de compra futura, siempre que el futbolista tenga posibilidades concretas de sumar minutos y revalorizarse. El objetivo es descomprimir la situación en Cantilo, reducir el número de jugadores apartados y recuperar parte de la inversión realizada por el club.
Con este nuevo escenario, varios de los marginados podrían encontrar destino en las próximas semanas. Entre ellos aparece Maximiliano Salas, muy cerca de ser cedido a préstamo a Independiente Rivadavia, mientras que otros nombres también son seguidos desde Brasil, Uruguay y Europa. En River entienden que el conflicto dejó de ser únicamente deportivo y que resolver el futuro de los borrados se volvió una necesidad tan urgente como revertir los resultados dentro de la cancha.

