Boca ganó en Brasil y se acomodó en la serie

Con gol de Alexis Mac Allister, el Xeneize venció a Atlético Paranaense 1 a 0 en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores  y buscará la clasificación la semana que viene en La Bombonera. Marco Ruben malogró un penal en el último minuto para el local.

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Boca Juniors se llevó esta noche una gran victoria como visitante de Athlético Paranaense, en Brasil, por 1 a 0, de la mano de una jornada afortunada en la que el debutante Alexis Mac Allister marcó el golazo del triunfo cuando estaba a punto de ser reemplazado y en el cuarto minuto de descuento el "verdugo" de los "xeneizes" en la fase de grupos, el argentino Marco Ruben, falló un tiro penal.

Todos los encontronazos mediáticos sufridos en los últimos días con relatos cruzados respecto de las salidas de varios jugadores y las llegadas inconclusas de otros, convirtieron a este compromiso de octavos de final en una "obligación" difícil de afrontar, forzada por la necesidad de avizorar "un futuro mejor" desde cuartos de final en adelante.

La partida conflictuada (no conflictiva) de Darío Benedetto, la permanencia "forzada" de Nahitán Nández solamente para estos octavos de final (el "Pipa" partió hacia Olympique, de Marsella y el uruguayo irá el 1 de agosto al Cagliari italiano), más los latentes alejamientos de Cristian Pavón (a Los Ángeles Galaxy de la MLS, pedido por Guillermo Barros Schelotto) y Sebastián Villa a Betis español sacudieron la vida interna "xeneize".

Pero un resultado "aceptable" hoy y la llegada a primera hora de mañana del italiano Danielle De Rossi ofrecían de antemano un golpe de efecto "hacia arriba" para el marketing y para el ánimo del hincha boquense.

Porque Boca, por imperio de esas circunstancias llegó a estos dos compromisos ante los capitaneados por el argentino, ex River Plate, Luis "Lucho" González, pensando en cuartos de final antes de disputar los octavos, con todo el riesgo que ello conlleva.

Y así salió a jugar este partido en el Arena da Baixada, buscando protegerse con una defensa improvisada por las ausencias de tres de los cuatro titulares por suspensión o lesiones todavía no curadas (faltaron Carlos Izquierdoz, Julio Buffarini y Lisandro López), un mediocampo combativo con Iván Marcone, Nahitán Nández y el pibe Nicolás Capaldo, y una pizca de fútbol que podía aportar el debutante oficial Alexis Mac Allister.

Y con todo eso, que podía ser mucho o poco dependiendo de lo que propusiera Athlético Paranaense, le bastó y sobró a Gustavo Alfaro para llevarse el reconocimiento por un planteo que terminó siendo exitoso, en una noche en que la suerte también estuvo de su lado.

Es que el técnico "xeneize" había decidido el ingreso del cordobés Emanuel Reynoso por Mac Allister cuando quedaban apenas ocho minutos para finalizar el encuentro y el ex Argentinos Juniors clavó un golazo desde afuera del área, con un derechazo combado contra el ángulo superior izquierdo del arco de Santos, que terminó sellando la victoria boquense.

Fue gol y cambio. En la última pelota que tocó en el partido el hijo del "Colorado" Carlos Javier Mac Allister hizo un gol soñado para cualquier debutante pero seguramente no imaginado por Alfaro, que ya había decidido relevarlo.

Pero la Diosa Fortuna siguió ayudando a Boca y a Alfaro hasta en el descuento, cuando ya habían pasado cuatro minutos del tiempo regular y a tavés del VAR (el "xeneize" fue el primer equipo argentino en jugar en Brasil después de los sucesos controvertidos con el seleccionado argentino en la Copa América) el árbitro uruguayo Daniel Fedorczuk se apoyó en unas imágenes poco claras para sancionar un penal a favor del local.

La acción en cuestión fue identificada e interpretada como falta del arquero Esteban Andrada sobre Rony (por ello el guardavallas argentino fue amonestado), pero el disparo del ex Rosario Central, Marco Ruben, que venía de convertirle cuatro tantos a Boca en la fase de grupos, tres en este mismo estadio, hizo rebotar su remate contra el palo izquierdo.

Era la noche de Boca indudablemente, porque con esta victoria se transformó en el único equipo argentino en sumar de a tres puntos en los partidos de ida de estos octavos de final, y con el valor agregado de conseguirlos como visitante, mientras que los otros tres (River, que por contrapartida también falló un penal en el descuento ante Cruzeiro, igual que Godoy Cruz con Palmeiras, y San Lorenzo), no pasaron de empates como locales.

Por todo esto es que después de tanto "sufrir" sin jugar, hoy para Boca pareció comenzar a soplar un viento de cola que con buena dosis de suerte le permiten alentar el sueño de tomarse revancha en esta edición copera después de la frustración del año pasado ante su clásico rival. Ahora deberá refrendarlo el próximo miércoles en la Bombonera.

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