Ariel Broggi sin autocrítica: excusas, lesiones y un Gimnasia que no encuentra el rumbo
Tras otra derrota, el DT del Gimnasia y Esgrima, Ariel Broggi, evitó asumir responsabilidades, apuntó al calendario y al plantel corto.
Gimnasia se cae a pedazos en la cancha y, puertas adentro, el discurso empieza a hacer ruido. Después de una nueva derrota, con el equipo repitiendo errores y mostrando una preocupante involución, el entrenador Broggi habló… pero lejos estuvo de hacerse cargo.
El técnico eligió el camino de las explicaciones externas: la seguidilla de partidos, las lesiones y un plantel corto. Todo eso existe. Pero el problema parece ser más profundo.
“Hicimos un gran primer tiempo. Otra vez tuvimos la desgracia de tener dos jugadores lesionados. Era un partido de un gol y lo hicieron ellos”, explicó, poniendo el foco en la fatalidad más que en las decisiones.
Y siguió en la misma línea:
“Por momentos hemos superado al rival, tuvimos dos o tres situaciones claras en la primera parte. Lamentablemente nos hicieron un gol y nos vamos con las manos vacías”.
El calendario, siempre el argumento
Broggi también apuntó al desgaste físico como una de las claves del mal momento:
“Hemos jugado hace cuatro días con Estudiantes, venimos de un trajín difícil. Cuando hacés tanto desgaste es difícil volver a competir rápido”.
Además, justificó el rendimiento en el armado del plantel:
“Hicimos un mercado donde los jugadores que trajimos venían de una larga inactividad. No los tuvimos desde el inicio. Cuando el equipo estuvo al 100%, sufrimos las lesiones de Antonini y Paredes, y este trajín lo estamos pagando caro”.
Los cambios, otro foco caliente
Uno de los puntos más cuestionados del partido volvió a ser la lectura desde el banco. Sin embargo, el DT también encontró argumentos:
“Desde los cambios, Newell’s pudo sumar líneas. Nosotros llegamos con dos centrales lesionados y un lateral derecho que entró y lo amonestaron. No teníamos otro lateral en el banco. No hay que buscar adelantar los procesos”.
Pero la realidad es que los cambios volvieron a desordenar al equipo, que en el segundo tiempo perdió todo lo bueno que había insinuado en el primero.
Un mensaje que preocupa
La frase más fuerte llegó al final y deja en claro cuál es el techo que hoy se plantea desde el cuerpo técnico:
“El foco de Gimnasia es mantener la categoría. Con 15 jugadores nuevos no hay tiempo para trabajar. Nosotros estamos para eso. El único objetivo es mantener la categoría”.
Un mensaje que, lejos de calmar, enciende más alarmas. Porque mientras el equipo no gana, no juega bien y se repite, el discurso baja la vara.
Un ciclo cada vez más discutido
Siete partidos sin ganar. Un equipo que no responde. Cambios que no funcionan. Y un entrenador que, en lugar de asumir errores, se aferra a las excusas.
En el fútbol, cuando las respuestas no aparecen dentro de la cancha, las palabras empiezan a pesar el doble. Y en Gimnasia, hoy, ya no alcanzan.
