Argentina no es un equipo compacto, pero hay datos esperanzadores a tener en cuenta
Hay de lo malo, pero también es necesario citar mucho de lo bueno, que sucedió en el pasado y viene aconteciendo en EEUU.
La Selección argentina tiene muchas cosas por mejorar, pero también muchas buenas.
La vigilia de las semifinales del campeonato del mundo ha depositado en ella a cuatro países que han disfrutado las mieles de haber conseguido el máximo título. El seleccionado nacional y su capitán vienen rompiendo récords y el equipo llega al enfrentamiento con Inglaterra, luego de haber atravesado la instancia clasificatoria, superando con esfuerzo, sacrificio y muchísimo stress a las selecciones de Cabo Verde, Egipto y Suiza.
Ciertamente no enfrentó rivales de fuste o de presente venturoso hasta la próxima cita en la semifinal, pero es cierto que no fue responsabilidad del equipo nacional, el mal desempeño en instancias previas de selecciones más complicadas.
El juego del equipo nacional no fluye, se retrasa en el campo y cede el control del balón a los adversarios, aún triunfando tempraneramente, como ocurrió ante Suiza. Resignar posesión y campo es peligroso en los enfrentamientos definitorios, cualquiera sea el adversario.
Prácticamente no hay presión elevada, y el medio campo , con la excepción de Leandro Paredes, se recuesta sobre la defensa y ha perdido juntarse con la pelota, hacerla circular y cuando avanza, generar quiebres, pases profundos o entrelíneas e incluso gambeta desequilibrante, tiro preciso de media distancia y presencia peligrosa en el área adversaria.
El sector derecho de medio campo y defensa; Rodrigo De Paul y Nahuel Molina está frágil defendiendo y traslada zozobra al bloque defensivo entero. No es el mejor momento de la celeste y blanca.
Pese a lo señalado, el seleccionado nacional está en camino disputando una semifinal. Hay varios puntos y situaciones a resaltar, que destacan a la Scaloneta o la Infartoneta. como la definió el ingenio popular.
- A) Messi es argentino: con sus 39 años cumplidos la performance de Lionel Messi lo ha confirmado como el ocupante del Olimpo del fútbol. Luego de haber conseguido todos los logros posibles, el capitán ha sido baluarte incuestionable y punto de respeto y admiración mundial por su desempeño. Primus Inter pares. Se han agotado las palabras de elogio. Y es nuestro.
B)El team argentino es el que más goles ha convertido entre todos los equipos participantes: si bien, los 8 goles de Lionel son determinantes, Cuti Romero colaboró con dos conquistas y Lisandro Molina con una. Defensores goleadores. Importante el golazo de Julián y la repetición de Lautaro. Nueves con gol. El equipo más goleador del torneo. No es poco.
- C) Comparación con Qatar: es necesario recurrir a la memoria. En esa oportunidad se perdió con Arabia Saudita en el primer encuentro. Con Australia, en octavos de final, en la última instancia, Dibu Martinez evitó un gol que significaba paridad y prórroga.
Se vencía a Holanda 2 a 0 en cuartos y el match finalizó empatado y definido en penales, luego de la prórroga y con un Dibu superlativo. Croacia fue superado con holgura en semifinales, la única instancia cómoda.
La final con Francia fue una montaña rusa de emociones y sufrimiento, llevándonos al éxtasis , luego de la tanda de penales y otra vez con un Dibu determinante.
Conclusión: el camino del campeonato mundial de Qatar fue también escabroso y lleno de dificultades y espinas. Conviene recordar para evaluar con mayor precisión.
D) Hambre competitivo y de gloria intactos: Ver como se entregan los jugadores hasta el último aliento, en la adversidad y hasta en la impotencia, las lágrimas de Leo luego de la remontada ante Egipto, la obstinación y el tesón conque buscan revertir el resultado y la alegría y cánticos que comparten con la hinchada, luego de cada triunfo, reflejan la imagen de un equipo que sueña y anhela con fervor repetir el título.
No tienen desempeño sobresaliente colectivo, varios jugadores están en deuda, pero el espíritu ganador está intacto y vigente.
Todos los campeones del mundo no tienen nada que demostrar ni lograr. No van tras un contrato suculento y la gloria. Ya lo obtuvieron y la disfrutan.
No obstante, Juegan y compiten como si fuera necesario y todos los logros personales estuvieran por venir, aún, lamentablemente, no desplegando sus mejores virtudes.
En el camino al título restan dos partidos. El miércoles próximo, frente a Inglaterra, la cita es bien brava, por la calidad del contrincante y las razones obvias que enmarcan el enfrentamiento. Scaloni estuvo inteligente cuando lo definió como “un partido de fútbol, simplemente”. De eso se trata.
Hay que aguardar esta instancia con esperanza y también con una cuota de confianza; en lo que dispongan Scaloni y sus colaboradores en la conformación del equipo y la táctica a implementar y en que los citados a la cancha, desplieguen sus mejores virtudes, que no son pocas.
Hay de lo malo, pero también es necesario citar mucho de lo bueno, que sucedió en el pasado y viene aconteciendo en EEUU.
De plus está Leo, el mejor de todos los tiempos.
Cualquiera sea el resultado que el juego y el futuro nos dispensen, los argentinos debemos sentirnos satisfechos y agradecidos por el desempeño del equipo nacional. De 48 finalizar entre los 4 mejores, no es poco. Es de justicia.
Aunque, vamos Argentina y como reza “La cuarta estrella”, canción símbolo que entona la hinchada, “Quiero ver la cuarta estrella, brillar en la camiseta”. No es imposible y a soñar!


