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Agustín Módica: sobrevivió a una tragedia y hoy es el goleador del fútbol argentino

Agustín Módica sobrevivió a la explosión de Salta 2141 y hoy brilla en Gimnasia: lleva cinco goles en cinco fechas y es el máximo artillero del torneo.


Agustín Módica tenía apenas 10 años cuando sobrevivió a la explosión de la calle Salta 2141, una tragedia que marcó para siempre a la ciudad de Rosario. Años después llegó a Primera con Rosario Central, fue campeón, sufrió lesiones y perdió terreno en el Canalla. Gimnasia apostó por él, compró el 50% de su pase y hoy disfruta de su mejor versión: cinco goles en cinco fechas del Clausura y la cima de la tabla de artilleros.

Hay historias que necesitan tiempo para ser contadas. La de Agustín Módica tiene una parte escrita entre los escombros de una de las mayores tragedias de Rosario y otra que, más de una década después, se escribe a fuerza de goles en Mendoza.

Hoy, el delantero de Gimnasia y Esgrima es el máximo goleador del Torneo Clausura. Marcó cinco tantos en las primeras cinco fechas y viene de convertir un doblete en la victoria 3-1 frente a Talleres, una actuación que lo puso definitivamente en el centro de la escena del fútbol argentino.

Pero para entender quién es Módica hay que retroceder hasta el 6 de agosto de 2013.

El día que todo cambió

Agustín tenía 10 años y dormía en el departamento de su abuela, ubicado sobre calle Salta, en Rosario. Enfrente estaba el edificio de Salta 2141, donde una fuga de gas terminó provocando una explosión y el posterior derrumbe de una de las torres.

Aquella mañana, los vecinos ya estaban alertados por el fuerte olor a gas y por un ruido que parecía el de una turbina de avión.

Su abuela lo despertó y le pidió que se cambiara. Módica fue hacia una habitación del fondo. Mientras se agachaba para atarse los cordones, sintió un fuerte viento en la cara. Segundos después, la ventana que estaba detrás suyo explotó y le produjo un corte en la ceja.

Y entonces llegó el estruendo.

“Al instante se rompe la ventana que tengo atrás y me corta un poco la ceja. Ahí, un silencio de un segundo y en ese momento, explotó todo”, recordó años después.

La explosión de Salta 2141 provocó la muerte de 22 personas y dejó más de 60 heridos. Módica y su abuela sobrevivieron.

El episodio, sin embargo, no terminó cuando salió de aquel edificio.

El propio futbolista contó que durante mucho tiempo tuvo pesadillas relacionadas con lo ocurrido. “Pasé muchas noches soñando que tragaba arena”, relató, y explicó que necesitó tratamiento psicológico para poder recuperarse de aquella experiencia.

Tenía apenas 10 años.

Y todavía faltaba muchísimo para que el fútbol lo llevara hasta Primera.

El fútbol como camino

Módica comenzó a jugar al fútbol a los seis años. Pasó por distintos clubes de Rosario y, mientras crecía como delantero, empezó a construir el camino que finalmente lo llevaría a Rosario Central.

En 2019, mientras jugaba en Central Córdoba de Rosario, convirtió más de 30 goles. Dos años después llegó a las divisiones inferiores de Rosario Central y rápidamente empezó a llamar la atención. En 2022 ya disputaba partidos con la Reserva.

El salto profesional llegó en 2023.

Módica firmó su primer contrato profesional con Central y en septiembre de ese año recibió su primera convocatoria para la Primera División. Poco después llegó el debut: ingresó ante Independiente en un empate 1-1.Pero el gran salto se produjo en 2024.

Con Miguel Ángel Russo como entrenador, comenzó a tener más oportunidades y convirtió su primer gol profesional en la Copa Libertadores frente a Caracas. Aquella temporada terminó siendo la de su verdadera aparición: entre torneo local, copas nacionales e internacionales, terminó sumando siete goles con la camiseta canalla.

Módica había dejado de ser una promesa. Ya era futbolista profesional.

Módica en las formativas de Rosario Central.

Una carrera que también tuvo golpes

Como ocurre con tantos delanteros jóvenes, la consolidación no fue lineal.

En 2024 sufrió una lesión en un partido ante Independiente que lo obligó a abandonar el campo entre lágrimas. Por entonces atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera y llevaba 19 partidos entre las distintas competencias.

Luego tuvo que pelear nuevamente por un lugar.

En Rosario Central, la competencia interna fue creciendo y durante 2025 no consiguió la continuidad que necesitaba. La recuperación de una lesión y la llegada de Alejo Véliz terminaron relegándolo en la consideración del cuerpo técnico.

Y entonces apareció Gimnasia.

La apuesta del Lobo

A comienzos de 2026, Gimnasia y Esgrima de Mendoza decidió apostar por aquel delantero que todavía tenía mucho por demostrar.

El Lobo adquirió el 50% de los derechos económicos de Módica a Rosario Central. La cifra de la operación no fue informada oficialmente.

La operación tenía una lógica clara: Gimnasia necesitaba un delantero y Módica necesitaba minutos.

Durante el Apertura empezó a transformarse en una pieza importante del equipo y terminó el primer semestre con cuatro goles en el torneo.

Pero lo que está sucediendo en el Clausura es otra historia.

Cinco goles y la cima

Módica comenzó el segundo torneo del año con un gol frente a Central Córdoba. Después volvió a marcar y tuvo su primera gran noche ante Unión de Santa Fe, cuando convirtió dos veces para darle al Lobo una victoria fundamental.

Y este lunes llegó el partido que terminó de instalarlo entre los nombres propios del campeonato.

Gimnasia derrotó 3-1 a Talleres y Módica convirtió los dos primeros goles. El primero, de penal; el segundo, después de una gran combinación con Tomás O'Connor, otro futbolista surgido de Rosario Central.

Así llegó a cinco goles en apenas cinco fechas del Clausura.

Cinco partidos. Cinco goles.

Y la cima de la tabla de artilleros.

Además, todos sus tantos del Clausura fueron convertidos en el estadio Víctor Legrotaglie, donde se convirtió en una verdadera pesadilla para las defensas visitantes.

El delantero que Central dejó ir

La historia tiene ahora una curiosidad difícil de ignorar.

Mientras Módica disfruta en Mendoza del mejor momento goleador de su carrera, Rosario Central atraviesa una situación muy diferente en ataque. El Canalla lleva cinco goles en el Clausura y ninguno fue convertido por sus centrodelanteros.

Central conservó el 50% de los derechos económicos de Módica.

Es decir que cada gol del delantero en Mendoza no solamente alimenta la ilusión de Gimnasia: también vuelve a poner en escena al club que lo formó y que decidió desprenderse de la mitad de su ficha.

La apuesta del Lobo, hasta ahora, salió perfecta.

Módica convirtió el 2-0 frente a Unión

De aquella explosión a esta explosión

Hay una imagen que resume la historia.

En 2013, un chico de 10 años estaba en una habitación, agachado para atarse los cordones, cuando una explosión cambió su vida para siempre.

Hoy, ese mismo chico tiene 23 años, juega en Primera División y acaba de marcar dos goles para que Gimnasia se quede con una victoria.

Entre una escena y otra hay una carrera entera: las inferiores, los goles, Rosario Central, el debut, la Copa Libertadores, una lesión, la falta de continuidad, una transferencia y una nueva oportunidad.

Y ahora, Mendoza.

Módica llegó al Lobo buscando minutos y terminó encontrando algo más: confianza, protagonismo y goles.

Cinco en cinco fechas.

El sobreviviente de una tragedia que marcó a Rosario ahora escribe otra historia, mucho más feliz, con la camiseta de Gimnasia.

Y mientras el fútbol mira sus goles, en Mendoza empezamos a preguntarnos hasta dónde puede llegar.