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A 40 años de los goles a los ingleses: los cuatro minutos que explican a Maradona

La Mano de Dios y el Gol del Siglo condensaron en un mismo partido la tensión entre la regla, el mito y la memoria colectiva.

Diego Maradona, celebrando su segundo gol frente a Inglaterra.

Diego Maradona, celebrando su segundo gol frente a Inglaterra.

Archivo MDZ

Se cumplen 40 años de aquel 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca. Argentina enfrentaba a Inglaterra en cuartos de final, con la guerra de Malvinas aún latiendo en la memoria colectiva. El partido nunca fue solo fútbol.

La norma y su grieta

A los 51 minutos, Diego Armando Maradona saltó junto a Peter Shilton y metió la pelota con la mano. El árbitro no lo vio. El gol fue validado. La “Mano de Dios” no fue un error oculto, sino una infracción evidente que el sistema no logró sancionar. Millones la vieron al mismo tiempo y, aun así, no hubo una sola lectura. Para algunos fue trampa. Para otros, especialmente en Argentina, se convirtió en justicia simbólica. La legalidad era la misma para todos. La legitimidad, no. Las normas no existen solo por lo que prohíben, sino por cómo las comunidades las interpretan cuando se rompen.

La mano de Dios

Lo que no necesita explicación

Cuatro minutos más tarde, Maradona tomó la pelota en su propio campo y comenzó la jugada más recordada de la historia del fútbol. Dejó atrás a medio equipo inglés con una secuencia continua de control, velocidad y decisión hasta terminar en gol. El “Gol del Siglo” no necesita defensa ni contexto. Se sostiene por su propia evidencia. En menos de cinco minutos convivieron dos relaciones opuestas con la norma. Una la pone en crisis. La otra la vuelve irrelevante sin discutirla. La primera necesita interpretación. La segunda la reemplaza.

La paradoja que nos define

Esta secuencia funciona como una imagen precisa de cómo operan las sociedades. La misma persona, en un intervalo mínimo, produce una acción que depende de la ambigüedad colectiva y otra que se impone sin mediación. No es una cuestión de talento ni de moral deportiva. Es una forma de ver cómo las comunidades deciden qué transgresiones condenan y cuáles integran, reescriben y convierten en mito.

Segundo gol de Maradona a Inglaterra

Lo que queda después de cuarenta años

Cuarenta años después, no quedan solo dos goles. Queda la evidencia de que la frontera entre regla y mito no es fija: se negocia constantemente con la memoria y el contexto. En cuatro minutos, el fútbol reveló algo que excede cualquier reglamento: la extraordinaria capacidad humana de producir sentido allí donde la norma ya no alcanza. Y por eso, cuatro décadas después, todavía seguimos procesando ese partido.

* Eduardo Muñoz. Criminólogo. Creador del Teorema de la Omisión Preventiva. Autor de La doble cara del gol (2026), un análisis criminológico del fútbol y el poder.

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