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La tarjeta azul debutó en el fútbol argentino: el emotivo gesto en Estudiantes-Belgrano

En el marco de la Semana Azul, la Liga Profesional sumó la tarjeta azul como símbolo de concientización sobre el autismo. Estará en todos los partidos de la fecha 12 del torneo Apertura.
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¿Una tarjeta que no expulsa sino que incluye? Así es. En el fútbol argentino debutó un nuevo símbolo con un mensaje profundo: la tarjeta azul por la concientización sobre el autismo. Un gesto simple, pero potente, que busca visibilizar y generar empatía desde la masividad del deporte más popular del país.

La acción comenzó en el partido entre Estudiantes y Belgrano, en el inicio de la fecha 12 del torneo Apertura. Antes del pitazo inicial, el árbitro entregó una tarjeta azul a cada capitán como parte de una campaña que se desplegará en todos los encuentros de esta jornada. ¿El motivo? La Semana Azul 2025, una iniciativa internacional para hablar de autismo y promover inclusión.

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A diferencia de las tarjetas amarilla y roja, la azul no implica sanción. Todo lo contrario. Representa una invitación a sumar, a entender, a abrir espacios de diálogo. Bajo el lema "mejor que expulsar es incluir", busca que el fútbol deje un mensaje más allá del resultado y colabore en la visibilidad del Trastorno del Espectro Autista (TEA), que afecta a 1 de cada 36 niños en el mundo.

Además de esta acción simbólica en cancha, la Semana Azul también trajo avances concretos: Independiente inauguró un palco sensorial para personas con TEA y otras neurodivergencias. Se suma a los ya existentes en River e Instituto, con la participación de fundaciones, asociaciones y figuras como Rodrigo Rey, arquero del Rojo, que impulsó el proyecto pensando en su hijo Benicio.

La tarjeta azul que mostró Pablo Dóvalo en Estudiantes-Belgrano y que se replicará en todos los partidos de la fecha.

El cierre de esta movida será el sábado 5 de abril con el festival “Autismo sin límites” en el Planetario de Buenos Aires. Pero lo que queda flotando es el mensaje: que el fútbol también puede abrir puertas y ser una plataforma para la inclusión real. Porque cuando se trata de empatía, todos jugamos en el mismo equipo.