Virtudes, defectos y resultados de Colapinto y Doohan, en busca de la butaca de Alpine
Claro está que, si bien Jack Doohan fue el elegido hace siete meses por los tomadores de decisiones de Alpine F1 Team para ser piloto titular en la temporada 2025 de la Fórmula 1, el futuro del australiano pende de un hilo, porque Franco Colapinto le respira en la nuca. El argentino tiene el apoyo del asesor ejecutivo del equipo Flavio Briatore y ya obtuvo grandes resultados en la Máxima con Williams. Pero el australiano ha rendido mejor en otras categorías, mostró rebeldía y es un meticuloso de la preparación. La vez que se quedó en la fábrica hasta las tres de la mañana y el final de temporada casi idéntico al de Colapinto.
Doohan, mejor otras categorías
El de Colapinto a la Fórmula 1 fue un ascenso excepcionalmente rápido. El pilarense solo disputó dos temporadas en Fórmula 3 y media en la Fórmula 2 antes de ocupar el asiento de Logan Sargeant en Williams y en ninguna de las categorías tuvo resultados excepcionales. Fue 9º y 4º en sus dos años en la F3 corriendo para Van Amersfoort Racing y MP Motorsport, respectivamente. Doohan, por su parte, terminó 2º en Fórmula 3 con Trident, en 2021, solo detrás de su compañero Dennis Hauger. En la Fórmula 2, el australiano ganó cuatro carreras entre 2022 y 2023 y fue 6º y 3º en el campeonato, respectivamente, lo que le valió la consideración de Alpine. El de Colapinto por la F3, en cambio, fue un paso fugaz: obtuvo una victoria en diez circuitos y terminó 9º, aunque cabe aclarar que cuando estaba 6º pasó a la Fórmula 1 por lo que, obviamente, se perdió el resto de la temporada.
En la Máxima, Colapinto puede jactarse de ser más experimentado, aunque Doohan ha realizado más pruebas como piloto de reserva. Conocidos son los resultados del argentino, que el año pasado con Williams corrió nueve Grandes Premios y terminó 12º, 8º, 11º, 10º, 12º y 14º, además de haber abandonado en tres oportunidades. En Fórmula 1, Doohan solo corrió un Gran Premio en Abu Dhabi 2024, el último del año pasado, en el que finalizó 15º (Colapinto no completó aquella carrera en Yas Marina). Pero el australiano sabe bien lo que es realizar prácticas libres como reserva: ha hecho seis en los últimos tres años con Alpine, mientras Colapinto participó solo de una, en Silverstone, el año pasado.
Virtudes y ¿defectos similares?
¿Qué llevó a Doohan al asiento de Alpine y qué, ahora, parece ponerlo en riesgo? El australiano ha mostrado rebeldía desde sus inicios y eso sedujo a Oliver Oakes, jefe de Alpine, y compañía. Algo que, por ejemplo, quedó en evidencia a finales de 2021, cuando Doohan corría en Fórmula 3: en Sochi, la última carrera del año, el australiano no acató las órdenes del equipo de dejar pasar a su compañero Hauger y Doohan terminó ganando la carrera; por suerte para Trident, su victoria no acabó privando a Hauger del título en el Campeonato de Pilotos ni al equipo del mismo logro en el Campeonato de Constructores. La personalidad del entonces piloto de 18 años ya llamaba la atención.
Por otro lado, lo que destacan sus colegas en Alpine es que se trata de un piloto sumamente detallista y trabajador fuera de la pista y que busca ayudar al equipo sin medir los riesgos. Durante el último Gran Premio de Mónaco, según dejaron trascender después los propios ingenieros de Alpine, Doohan se quedó en la fábrica hasta las 3 de la mañana del sábado para encontrar la puesta a punto adecuada para la clasificación que correrían Pierre Gasly y Esteban Ocon. Luego, durmió solo una hora y al día siguiente retomó su trabajo como piloto de reserva.
Mirá la largada de Colapinto en Singapur
Eso sí: dentro de la pista, últimamente sus tiempos no han sido tan buenos como los de Colapinto. El argentino se ha hecho un nombre en la Fórmula 1, sobre todo, por su determinación a tomar riesgos (algo que muchas veces trae consigo consecuencias, claro) y por sus tiempos llamativamente buenos. Si Doohan es un piloto meticuloso y rendidor, Colapinto es uno más rápido, pero arriesgado. Su velocidad la demostró en los tests de Barcelona de este año, en los que giró en menos tiempo que Doohan. Y su rebeldía, a lo largo de todo el año pasado, o, en particular, en la largada del Gran Premio de Singapur: superó a Carlos Sainz, Checo Pérez y Alexander Albon en la primera curva, en una de sus mejores maniobras en la Máxima.
¿La contracara? La exposición a accidentes, por supuesto. Colapinto pagó muy caro su agresividad sobre el final de la temporada pasada. Un duro choque contra el muro en Las Vegas en la Qualy 2 (buscando, tal vez innecesariamente, meterse en Q1) condicionó su domingo y también debió abandonar Brasil, Qatar y Abu Dhabi, aunque podría decirse que solo en Interlagos fue 100% responsable de su destino. Una curiosidad une a Doohan y al argentino y es que la irregularidad es común en ambos y que el australiano tampoco ha estado exento de accidentes. Su temporada 2022, en Fórmula 2, finalizó de forma muy parecida a la de Colapinto en Williams. Aquel año, Doohan también terminó con tres abandonos en las últimas cuatro carreras. Y, de hecho, uno de ellos fue consecuencia de un accidente mientras conducía detrás del Safety Car, tal cual le sucedió al de Williams en Brasil. Errores comunes, recorridos bastante diferentes y experiencia similar los ponen hoy en una lucha interna. Por ahora, el asiento de Alpine le pertenece a Jack Doohan. Pero muchos se preguntan: ¿hasta cuándo?

