El desopilante nombre que le pusieron a su hijo dos fanáticos de la Lepra
Solcire y Sergio, o la "Negra" y el "Pelado", como les dicen sus amigos y familiares, conforman una feliz pareja mendocina que comparte los colores y la pasión por el fútbol y que cuentan con una historia muy particular. Su amor por Independiente Rivadavia los llevó a ponerle un extravagante nombre a su pequeño hijo, quien siguió los pasos de su hermana mayor, ya que también corrió por la misma suerte.
Los "leprosos" se conocieron en 2007 y Sergio, quien iba a la cancha con su papá, fue quien le contagió el fanatismo por el club a Solcire. Hoy, casi 20 años después, disfrutan en familia cada partido del equipo de Alfredo Berti, ya sea yendo a la cancha o siguiéndolo por otros medios cuando le toca de visitante.
Y tal es el fanatismo de la "Negra" y el "Pelado" que tomaron la decisión que dos de los hijos que tienen en común tengan en sus nombres alguna relación con Independiente Rivadavia. Es por eso que a su segunda hija decidieron ponerle Azul, un nombre mucho más común que el del más pequeño, al que le pusieron Csir Bautista.
La historia de Csir Bautista
El niño, quien hoy tiene cinco años, cuenta con otra historia que llevará por siempre. Sus papás lo llevaron a la cancha cuando Csir tenía apenas cinco días de vida, pero la historia no termina ahí. En ese partido, que fue un amistoso que se disputó en enero de 2020, se produjeron serios incidentes entre los mismos hinchas de la "Lepra".
Solcire recuerda aquel día como si fuera hoy: "Ese día fue muy caótico porque nos preparábamos para entrar con la hinchada y, cuando estábamos en el último control para ingresar a la cancha, se escucharon disparos y la gente empezó a correr"
La mamá contó también los detalles de cómo fue que se les ocurrió ponerle el nombre a su quinto hijo: "Fue algo de los dos, cuando nos enteramos que era varón, nos miramos y automáticamente lo dijimos a la vez: "El es nuestro Csir Bautista". El ecógrafo nos miró y se reía"
El pequeño es el menor de la familia, que está integrada, además de Sergio y Solcire, por Ulises, Francisco, Uma y la mencionada Azul. Francisco, quien hoy tiene 15 años, también tiene una historia muy particular: cuando tenía 7 años sufrió una enfermedad y, luego de superarla, Cristian "Pity" Aracena, el arquero de aquel momento, le obsequió un pantalón.
Otros casos similares en el país
La historia de Csir Bautista y Azul no es la primera, ni será la última. Durante los últimos años, decenas de parejas decidieron que los nombres de sus hijos tuvieran algún vínculo con el club de fútbol del que son hinchas. Y se popularizaron.
Por eso hay casos como los de Juniors Xeneise (Boca), Azul Grana Álvarez ( San Lorenzo), Tense Alejandro Pérez ( Platense), Francesca Lacade Delpiero (Racing), Newell's Emiliano Chaperón ( Newell's) o Benjamín Cai Vázquez (Independiente), entre otros.


