Foster Gillett: los pagos que no hizo y una incertidumbre que preocupa a tres clubes
El desembarco de Foster Gillett en el fútbol argentino generó una ola de expectativas, pero también muchas dudas. El empresario estadounidense, que se comprometió a invertir en Estudiantes y facilitó la llegada de jugadores a otros clubes, todavía no cumplió con algunos pagos clave. River, Vélez y el propio Pincha esperan la llegada de fondos que, hasta ahora, no aparecen. Así lo indicó el periodista Germán García Grova, de TyC Sports.
Uno de los casos más preocupantes es el de Vélez. Hace dos semanas, Valentín Gómez rescindió su contrato por 8,5 millones de dólares netos y viajó a Italia para sumarse al Udinese. Sin embargo, la plata aún no ingresó en las cuentas del Fortín, que decidió no liberar la ficha del defensor hasta que se haga efectivo el pago. Mientras tanto, el jugador entrena diferenciado en Údine a la espera de una solución.
River, Vélez y Estudiantes esperan el pago de Foster Gillett
Situación similar atraviesa River, que acordó la salida de Rodrigo Villagra con la promesa de un pago que todavía no se concretó. Si bien el club de Núñez tiene una espalda financiera mayor que Vélez, la demora genera incertidumbre y empieza a incomodar a la dirigencia.
En Estudiantes, la preocupación va más allá de una sola operación. Gillett prometió casi 10 millones de dólares para el mercado de pases, pero el dinero no apareció. Si bien pagó la cláusula de 15 millones de Cristian Medina, lo hizo con una desprolijidad que dejó dudas. En el caso de Facundo Farías, solo cubrió parte de la transferencia y el resto debió ser cubierto por el club y un tercero cercano al empresario.
Con la Asamblea de socios en puerta para definir la "privatización" del fútbol en Estudiantes, las dudas sobre Gillett crecen. Desde su entorno aseguran que los pagos se retrasaron por temas burocráticos y que todo se solucionará pronto, pero la incertidumbre se mantiene. Mientras tanto, clubes, jugadores y hasta hinchas están en vilo, esperando que las promesas se conviertan en realidad.
