Gimnasia: la importancia de volver a las bases en un partido trascendental
En el umbral de llegar al cielo o quedarse con las ganas de despegar. Gimnasia tiene en su horizonte un encuentro que marcará un quiebre y pintará de cuerpo entero para qué está el equipo en la recta final hacia la bandera a cuadros de la Primera Nacional. Deportivo Maipú espera el domingo, con varios condimentos en el menú. Un duelo fundamental en el que ya trabaja el equipo de Ezequiel Medrán, en horas cruciales para el futuro.
El entrenador sabe que es vital romper la sequía de los cinco partidos sin triunfos que lo bajaron de la cima de la zona. Esas rachas que es mejor que no lleguen. Aunque si aparecen, que sean ya y no al momento de dar las hurras. Ahora bien, el DT está a tiempo de volver a las bases y seguir alimentando los cimientos de una estructura que estuvo 12 encuentros sin caer. En los cambios arrancó la confusión y, ahí, el jenga empezó a tambalear.
De atrás para adelante, el equipo tiene una identidad que adoptó y fue alimentando con el correr de las fechas. Ese equipo de memoria, que solo se alteró en excepciones, es el que debería volver para el domingo, sacando los jugadores que no están disponibles. Es decir, Matías Tagliamonte, Facundo Nadalín, Diego Mondino y Matías Recalde ya son fija, y a ellos solo hay que agregarle el reemplazo de Padilla (Meritello).
Un punto fundamental es el tándem casi de homónimos: Antonini-Antonio fue una dupla que solo trajo réditos, aunque Medrán decidió que Nacho sea suplente en las últimas fechas. En ese enroque, ni Rinaldi ni Barboza aprovecharon la oportunidad y el medio pide a gritos la vuelta del ex Maipú. Con ellos, el equipo recuperaría el equilibrio y el pase limpio en la transición defensa-ataque.
El segundo ruido es la ausencia recontra sensible de Nazareno Solís. Puesto por puesto, no hay un jugador de sus características y desparpajo. Por eso, en el póker de ataque debería haber lugar asegurado para Nicolás Romano, Luis Silba y Leandro Ciccolini. Este último, otro de los que perdió terreno por su intermitencia, pero Espósito tampoco dio la talla con actuaciones para asegurarse un lugar. Sin Solís, resta un lugar para completar el rompecabezas: Rinaldi para tener tenencia o Torres para algo más combativo (con Nadalín de volante).
A cinco días del duelo clave, el Lobo afina las garras para volver a sonreír. Sumar de a tres es vital si quiere seguir en la discusión por la pole position. Más aún, sabiendo que más allá en el calendario asoma Nueva Chicago. Seis puntos determinantes para seguir soñando o esperar que el despertador suene.
