Presenta:

La última vida del Gato

Daniel Oldrá empieza a preparar el terreno del adiós. Intocable para los hinchas, el ídolo del club quiere estar desde otro lado en el gran amor de su vida.
Oldrá y Godoy Cruz. Una vida. Foto: Archivo
Oldrá y Godoy Cruz. Una vida. Foto: Archivo

Si los gatos tienen siete vidas, el de Godoy Cruz se prepara para disfrutar de la última. Disfrutar, justamente, un término que Daniel Walter Oldrá extraña horrores desde que se sentó en la silla eléctrica del banco de suplentes del club que tanto ama, hace exactamente un año y cinco meses. Para él y las urgencias de nuestro fútbol argentino, una eternidad. Por eso, su adiós empieza a acercarse, como él mismo anunció esta semana.

Desde su estreno ante Arsenal de Sarandí (13 de abril de 2023) ya pasaron 67 encuentros, con un saldo en verde: ganó 29 partidos, empató 22 y solo perdió 16. En el medio, de tanta agua que corrió abajo del puente, potenció jugadores que al llegar hubo que googlear para saber quiénes eran, y que se terminaron yendo como jugosas transferencias para las arcas de la tesorería. Los nombres, sobran: López Muñoz, Tadeo Allende, Tomás Conechny o Thomas Galdames, apenas una muestra de los tantos que se pueden nombrar.

Si se marcha como dice, le quedarán 14 partidos.

Hay algo que al Gato lo hace distinto y son sus formas: no hay entrenamientos a puertas cerradas, ni lonas verdes, ni información que se esconde. Responde los mensajes de WhatsApp y habla cuándo un periodista lo requiere, principalmente, si ese periodista es de un medio local. El mismo manual con el trabaja, con la simpleza de lo fácil, sin términos rebuscados ni campos de entrenamientos minados de conos que parecen pistas de aeropuertos.

Bajo su ala empiezan a crecer sus posibles herederos. Los Olmedo, los Ibáñez, los Franco. Ellos son los que, según el propio Oldrá, deben tomar la posta el día después de mañana. Del riñón del club, de la escuela del Gato. Por eso hace tanto hincapié en acompañarlos, para terminar de formarlos y que puedan dar el salto cuando la leyenda decida decir adiós y pasar a su nueva vida.

"Yo quiero estar con las inferiores y seguir detectando talentos", dice, a modo de deseo, Daniel Walter. Aunque en realidad, lo que quiere Oldrá, bien el fondo, es estar en Godoy Cruz, en el puesto que sea, en el lugar que sea. Su última vida en el banco parecen ser estos próximos 14 partidos que marcarán el final de la Liga Profesional defendiendo, como desde que tiene memoria, el escudo que tanto ama. El lugar en el que quiere disfrutar el resto de su vida.