Presenta:

El gran cambio que le permite a Independiente Rivadavia ganar millones

La Lepra cambió su paradigma y se posicionó en el mercado como vendedor. A las ventas de Arce y Reali ahora podría sumarse la de Tomás Palacios. Clink, caja.
Palacios, posible nueva venta. Foto: Instagram
Palacios, posible nueva venta. Foto: Instagram

A la vida de Independiente Rivadavia hay que analizarla por varias aristas. Mientras en la deportiva trabaja para poder despegar del fondo del promedio, en la institucional hay un punto fuerte a destacar: el club se posicionó en el mercado como hábil vendedor y empezó a rodar una rueda de transferencias que siguen nutriendo de millones la caja fuerte de su tesorería.

Atrás parecen haber quedado los tiempos de vacas flacas y de jugadores que se iban libre perdonando deuda. Hoy los tiempos que corren son bien distintos y la CD leprosa entendió que el patrimonio del club se defiende haciendo bien las cosas y respetando los tiempos de los jugadores: se invierte como una apuesta, se intenta consolidar al futbolista en un contexto favorable y se vende una vez que la vidriera se vuelve irresistible.

Arce fue el primer negocio que abrió la cadena.

El primer ejemplo es el de Álex Arce. Independiente Rivadavia compró al delantero paraguayo por 300 mil dólares y hubo que googlearlo para saber quién era. Sus números fueron exorbitantes (28 gritos en 37 partidos) pero los dirigentes no lo vendieron al primer postor. Lo sondearon de Primera División y también de Brasil, pero lograron mantenerlo aún post ascenso con él como héroe del póster. Cuando Liga de Quito tentó con 3 millones de dólares, la CD entendió que era momento de cerrar el círculo de un negocio redondo.

Reali y una ganancia de 1.8 millones de dólares.

Matías Reali siguió la cadena. Al delantero lo rescataron de Jujuy con la misma fórmula: baja inversión (200 mil dólares), contexto y confianza para que explote, y explotó. Lo daban en Racing Club, en Boca Juniors y en Vélez Sarsfield pero finalmente su destino fue San Lorenzo, otro grande, al que le salió más caro el collar que el perro (terminó pagando 2 palos verdes por la papaurrachada en los pagos). 

La Lepra ya no deja escapar figuras en calidad de libre, y además, vende a plazas importantes como un gigante del exterior o un grande de Argentina. La frutilla del postre puede ser con Tomás Palacios, quién puede abrir una puerta en Europa. Al central lo sigue de cerca Inter de Milán y se avecina otro negoción: comprarán el 50% del pase en 1.5 millones de dólares y su venta podría darse en unos 5. Redondito.