El gran cambio que le permite a Independiente Rivadavia ganar millones
A la vida de Independiente Rivadavia hay que analizarla por varias aristas. Mientras en la deportiva trabaja para poder despegar del fondo del promedio, en la institucional hay un punto fuerte a destacar: el club se posicionó en el mercado como hábil vendedor y empezó a rodar una rueda de transferencias que siguen nutriendo de millones la caja fuerte de su tesorería.
Atrás parecen haber quedado los tiempos de vacas flacas y de jugadores que se iban libre perdonando deuda. Hoy los tiempos que corren son bien distintos y la CD leprosa entendió que el patrimonio del club se defiende haciendo bien las cosas y respetando los tiempos de los jugadores: se invierte como una apuesta, se intenta consolidar al futbolista en un contexto favorable y se vende una vez que la vidriera se vuelve irresistible.
El primer ejemplo es el de Álex Arce. Independiente Rivadavia compró al delantero paraguayo por 300 mil dólares y hubo que googlearlo para saber quién era. Sus números fueron exorbitantes (28 gritos en 37 partidos) pero los dirigentes no lo vendieron al primer postor. Lo sondearon de Primera División y también de Brasil, pero lograron mantenerlo aún post ascenso con él como héroe del póster. Cuando Liga de Quito tentó con 3 millones de dólares, la CD entendió que era momento de cerrar el círculo de un negocio redondo.
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Matías Fernández, la figura que manejó los hilos de Independiente Rivadavia
Matías Reali siguió la cadena. Al delantero lo rescataron de Jujuy con la misma fórmula: baja inversión (200 mil dólares), contexto y confianza para que explote, y explotó. Lo daban en Racing Club, en Boca Juniors y en Vélez Sarsfield pero finalmente su destino fue San Lorenzo, otro grande, al que le salió más caro el collar que el perro (terminó pagando 2 palos verdes por la papaurrachada en los pagos).
La Lepra ya no deja escapar figuras en calidad de libre, y además, vende a plazas importantes como un gigante del exterior o un grande de Argentina. La frutilla del postre puede ser con Tomás Palacios, quién puede abrir una puerta en Europa. Al central lo sigue de cerca Inter de Milán y se avecina otro negoción: comprarán el 50% del pase en 1.5 millones de dólares y su venta podría darse en unos 5. Redondito.

