La ambiciosa obra que encarará Independiente Rivadavia en el Bautista Gargantini
Independiente Rivadavia goza de su buen presente. En el reestreno de la Liga Profesional, el Azul sacó siete puntos sobre nueve posibles, no recibió goles en el arco de Centurión y ya alcanzó a Deportivo Riestra en la tabla de los promedios. Pero lo deportivo no es lo único que tiene vientos de cambio en el club, porque el estadio Bautista Gargantini tendrá un cambio importante que parece ser inminente.
La idea que tiene la Comisión Directiva del club que encabeza Daniel Vila es remodelar su escenario, con una obra que arrancaría por la ampliación de la platea techada oeste como primer punto a pulir. La idea es poder extender la cabecera para el lado del playón donde hoy ingresan los hinchas (y que también sirve de estacionamiento) para que pueda conectarse con la popular norte, mejorando de manera importante el número de espectadores.
Más allá de las mejoras que aumentarán considerablemente la capacidad del estadio, la idea también es extender la línea de palcos, mejorar la zona de vestuarios, los baños y hacer una nueva sala de prensa. El sueño empezará a tomar forma este lunes cuando un arquitecto especializado (que llevó adelante las obras del estadio de Santiago del Estero y del Único de La Plata) llegue a Mendoza para monitorear la situación y ver cuál es el camino a seguir para poder ejecutarlo lo antes posible. Hecho el anteproyecto, la idea es poder implementarlo de inmediato.
La recaudación del partido ante Boca Juniors en el estadio Malvinas Argentinas tiene que ver con eso. Parte de esos millones que esperan las arcas de la tesorería irán para el nuevo Gargantini, aunque no serán suficientes. Desde el club consideran que no será una maniobra para nada barata y habrá que agudizar el ingenio para que los números sean alcanzables.
El otro gran anhelo que tienen en Independiente Rivadavia es poder hacer una doble bandeja en alguna de las tres cabeceras restantes), aunque sería la tribuna norte la que pica en punta por las comodidades de espacio con las que cuenta a diferencia de la platea que da a calle Boulogne Sur Mer.
Así, se espera un nuevo y coqueto Bautista Gargantini a mediano plazo, algo similar a lo que está transitando Godoy Cruz con el moderno Feliciano Gambarte. Dos grandes noticias para un fútbol mendocino que continúa en evolución permanente, no solo en la parte deportiva.

