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Santiago Lorenzo: el futuro del tenis de mesa ya llegó

El mendocino tuvo debut y despedida en los Juegos Olímpicos de París 2024 pero demostró su nivel ante el 16 del ranking. Dueño del país y el continente, el desafío ahora es instalarse a nivel mundial.

Santiago Lorenzo tiene solo 23 años pero vive y piensa como un tipo más grande. El mendocino acaba de estrenarse en los Juegos Olímpicos de París 2024, y si bien fue derrota ante un crack como el francés Lebrun (16 del ranking), las impresiones que dejó sobre la mesa ante los ojos del mundo son más que alentadoras. Con un crecimiento superlativo en el corto tiempo, ahora el desafío será codearse contra los mejores a nivel mundial.

Bicampeón nacional y campeón Panamericano, la frutilla del postre fue el ticket para estar en París 2024, siendo el único argentino clasificado en tenis de mesa. La conquista del mapa ha ido en aumento: superando, primero, circuitos nacionales, luego continentales y quedando inmerso entre los mejores del planeta. Claro que ese pequeño gran salto para estar en la elite no es fácil, y el sanrafaelino lo transita como si lo fuese.

Tras París 2024, el objetivo será instalarse en la elite mundial.

Instalado en Europa desde hace cuatro años, jugando en el tenis de mesa francés y con fuerte ritmo internacional con la Selección argentina, Lorenzo ha adquirido un roce importante que ha sido clave. En el WTT Contender de Mendoza le ganó a otro top 40 como el sueco Karlsson con paseo incluido y logró, en dobles junto a Horacio Cifuentes, darle el primer título a nuestro país en esta competencia.

"Sin dudas que su aplicación al entrenamiento y sus ganas de mejorar influyen positivamente. Santi juega en Francia y se mide con los mejores a nivel internacional. Todo ese combo, sumado a su talento innato claro, hacen que el rendimiento mejore constantemente", dice Gastón Alto, su espejo y entrenador a nivel país.

Con tiempo para procesar en su cabeza todo lo que ha vivido en un año bien intenso, ahora vendrá un pequeñísimo descanso junto a su familia para poder poner en remojo tanto trajín. Luego, le espera otra larga temporada europea a nivel clubes y también con la Selección argentina con el desafío de seguir siendo parte de la elite. Tras el adiós de un ícono como Gastón Alto, la sucesión no tardó demasiado: el futuro ya llegó.