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Algo está pasando: ¿de qué lado terminará cayendo la moneda?

Tal como ocurrió en el encuentro entre Godoy Cruz y River en el Malvinas, la popular del Bautista Gargantini lució a medio llenar. ¿Qué vendrá después de esto?
La barra de la Lepra no fue y así lució la tribuna sur del Gargantini. Foto: ALF PONCE / MDZ
La barra de la Lepra no fue y así lució la tribuna sur del Gargantini. Foto: ALF PONCE / MDZ

No hay dudas de que algo está sucediendo con las barras, en Mendoza particularmente. Tal como ocurrió en el encuentro entre Godoy Cruz Antonio Tomba y River Plate, el pasado miércoles en el Malvinas Argentinas, este sábado, en el Bautista Gargantini, la popular de la Lepra lució semivacía, como nunca, en el partido entre Independiente Rivadavia e Independiente de Avellaneda.

Pero con una gran diferencia. Al estadio provincial fue la barra del Tomba y el resto de la gente que habitualmente la acompaña en esa tribuna se movió a otro sector del Malvinas o directamente no fue.

En la Lepra, fue al revés. La que se ausentó fue la barra y ese lugar detrás del arco que da hacia el sur del estadio Azul fue ocupado por los demás hinchas, menos identificados con la barrabrava propiamente dicha. Y el resto del Gargantini, colmado.   

¿Qué pasa? Hay tensión con la dirigencia. El propio Daniel Vila, presidente de la institución, aseguró en Una de Más, en MDZ Radio 105.5, que “quieren entradas y nosotros no se la vamos a dar”. Así, el máximo dirigente azul plantó bandera y se enfrentó a los barras.

Está claro que algo está pasando en los dos clubes más importantes hoy en la provincia. Las barras, empoderadas, intentan sacar el máximo rédito de sus negocios con las instituciones y los dirigentes y la gente común, el socio, se hartaron.

De hecho, en ambos casos, tanto en la Lepra como en el Tomba, las barras son repudiadas por el resto de sus propios hinchas.

Ante esta situación, y con la sensación en el ambiente de que algo está por pasar, habrá que esperar el paso del tiempo, y saber cuáles serán las decisiones tomadas por los responsables: dirigentes, Justicia, política y demás.

Sólo si hay convicción de esta parte, la moneda caerá para el lado de la justicia y el club, el socio, el verdadero hincha, saldrá ganando. Sino, en este revuelo, y con amenazas de por medio, como ocurrió en el encuentro de la Lepra ante Gimnasia y Esgrima La Plata, los violentos se saldrán con la suya y todo seguirá como hasta ahora. Ojalá que no.