El jugador de River que aceptó bajarse considerablemente el sueldo para seguir en el club
Manuel Lanzini seguirá en River, pero la extensión de su contrato tendrá puntos particulares. El volante, que llegó en agosto del año pasado, no tuvo el regreso deseado al club donde se formó y por eso quiere revancha ya que se siente en deuda con la gente que confió en él para pueda darse el gusto de volver a vestir la camiseta del equipo de sus amores.
Ante esto, el volante de 31 años, aceptó bajarse considerablemente el sueldo y uno de los ítems que se planteó en la negociación es que la diferencia la haga por productividad, con objetivos altos por rendimiento. Esta, además, una manera también de cubrirse para River, para afrontar un contrato alto que en este año casi no le dio réditos deportivos ya que apenas jugó cinco partidos.
La primera lesión (desgarro) fue en el amistoso contra Pachuca en Dallas en la pretemporada realizada en Estados Unidos y se resintió un par de veces. Luego, cuando regresaba de a poco y levantaba su nivel, volvió a la enfermería en el ensayo informal ante Tigre en el River Camp del 3 de mayo: una pequeña fractura de base en el primer metatarsiano del pie derecho.
Para River, la perspectiva de un regreso estelar significaría, en palabras del propio entrenador, ganar un "refuerzo". Se trata de un jugador que podría ser fundamental para ocupar la posición de volante interno, una de las áreas que ha generado los mayores problemas para el equipo en lo que va del año.
