Dura derrota de Los Pumitas ante los Baby Blacks, pero aún tienen chances de ser campeones
Misma cancha, mismo clima, distinto desenlace. La noche lluviosa en el Sunshine Coast Stadium de Queensland, Australia, parecía traerle al equipo de Los Pumitas recuerdos de la histórica victoria que habían obtenido solo unos días atrás frente a los locales, en la primera fecha del U20 Rugby Championship. Pero, para su desazón, el desarrollo del juego no fue similar esta vez. Del otro lado estaba Nueva Zelanda, que elevó la vara respecto de la victoria 25-6 ante los Junior Wallabies. Los Pumitas vieron en primera persona el haka de los Baby Blacks por primera vez, y prácticamente la danza maorí no había terminado cuando el conjunto oceánico anotó el primer try. Fueron superados principio a fin y los backs argentinos siguen sin lucirse, pero en el juego agrupado hay una fortaleza y Argentina todavía tiene chances de ganar el torneo.
Pese a que la llovizna y el viento hacían creer que se trataría de un juego cerrado, los Baby Blacks golpearon enseguida: al minuto de partido, anotaron un gran try de toda la cancha y varias fases. Y a los seis minutos llegaron nuevamente al ingoal. A los 25 del primer tiempo, el resultado era favorable para los neozelandeses 21-3 y Los Pumitas jugaban con 14 hombres, por la tarjeta amarilla a Luciano Asevedo. Sin embargo, a pesar de la inferioridad numérica, supieron descontar: 21-8. Pero recién comenzado el segundo tiempo, los Baby Blacks volvieron a mostrar su poderío, esta vez mediante los forwards, y estiraron la ventaja a 31-8. La diferencia era sustancial y, aunque los argentinos pudieron, en un tramo del segundo tiempo, ponerse relativamente en partido, otras dos conquistas de los de negro volvieron a alejarlos en el marcador. El resultado final fue 43-20, con varias conclusiones negativas para el equipo argentino; aunque algunas buenas noticias.
Los Pumitas llegaron al try dos veces vía maul (y otras dos que finalmente serían anuladas) y una a raíz del juego corto, cerca del ruck. Un reflejo del poderío físico de un pack que, aunque no dominó en el scrum y el line como lo había hecho ante Australia, tiene condiciones de alto nivel internacional. La primera línea argentina promedia 129 kilos y la segunda, dos metros y 122 kilos; motivos, entre otros, por los que el juego agrupado se erige como una característica esencial del equipo dirigido por Álvaro Galindo. Los seis tries del torneo hasta ahora fueron anotados por forwards. Tal vez algo de ello haya querido destacar el entrenador: “La sensación del partido es un poco ambigua. Por un lado, los chicos hicieron por momentos lo que teníamos pensado, con este tipo de rivales creo que tenemos que estar los 80 minutos a mayor intensidad y muy atentos, y en ocasiones no pudimos hacerlo. No hay mucho para arrepentirse pero si para trabajar”.
La ambigüedad a la que se refiere, seguramente, tenga que ver con la evidente contracara del nivel de los forwards, y es la deuda rugbística de los backs, que tuvieron poca influencia frente a los Junior Wallabies, pero sí sufrieron y mucho a los Baby Blacks. En el duelo ante los australianos, prácticamente no se jugó lejos de la formación y los tres cuartos debieron limitarse a pasarse poco la pelota y ser eficaces en el contacto. Pero, esta mañana, los neozelandeses dejaron claro que el espacio abierto también podía aprovecharse. Cuatro de sus seis conquistas fueron por el lado de los backs, con carreras y pases que hacían que el televidente se olvidara que era un equipo M20; y una de ellas fue de primera fase. Algunos tackles errados de parte de los tres cuartos argentinos colaboraron con el brillo de los oceánicos, que supieron capitalizar las falencias argentinas en los espacios más abiertos.
Cómo sigue y qué chances tiene Argentina
Más allá de una abultada derrota, Los Pumitas están a tiempo de hacer correcciones de cara al duelo que tendrán frente a Sudáfrica el próximo domingo 12 de mayo a las 00.30 hora argentina. Será el último partido del U20 Rugby Championship y, en caso de ganarlo, el seleccionado argentino tiene chances de ser campeón. Para ello necesitarán de una victoria australiana sobre los Baby Blacks. La tabla de posiciones, actualmente, está conformada así: Nueva Zelanda está primero con 7 puntos; Argentina tiene 5, Australia, 4 y Sudáfrica, 3. Argentina necesitará del aporte de sus tres cuartos en un partido que se jugará de día, a diferencia de los dos anteriores, y en el que se espera un clima más amigable para el traslado de la pelota.
Nueva Zelanda empató en la primera fecha ante los Baby Boks, 13-13, y demostró no ser imbatible. Los Pumitas desearán una victoria de Australia el próximo domingo que los ayude a hacer historia, pero, primero, deberán concentrarse en su propio objetivo: Sudáfrica. En realidad, la finalidad mayúscula y a largo plazo, en un equipo de chicos menores de 20 años, no es sino formarse y foguearse de cara al Mundial Juvenil. Bien claro lo tiene el entrenador Galindo, que declaró tras la derrota: “Para nosotros, que muchos puedan jugar y que todo el equipo entre a la cancha es importantísimo. Estamos construyendo un equipo y los chicos están en su etapa de desarrollo. El objetivo final es el Mundial. Hubo muy buenas actuaciones hoy”.
