El papá, la mamá y el mejor amigo: las tragedias en la vida de Martín Demichelis
Luego de la derrota de River por 1-0 en la Paternal, frente a Argentinos Juniors, en el que fue el segundo traspié del Millonario en cuatro días, volvió a hablar Martín Demichelis. El entrenador había cancelado la conferencia de prensa luego de la inesperada eliminación en Copa Argentina ante Temperley por penales y retomó los micrófonos tras la caída en manos del Bicho. Se hizo cargo del resultado, validó el descontento de la gente, ratificó su confianza en los jugadores y no obvió el mal desempeño futbolístico del equipo. Pero, además, se mostró fuerte de cara al futuro y sorprendió al traer a la conversación antiguas vivencias dolorosas a nivel personal.
“Nadie me regaló nada, pasé cosas muy difíciles en mi vida, sigo con la fortaleza que me caracterizó en mi niñez, mi adolescencia y mi madurez como jugador y entrenador. Me paro enfrente del grupo sin problemas, me siento orgulloso de ser el entrenador de River y así lo seré hasta el último día”, lanzó Demichelis el sábado. Tal vez más de uno se haya preguntado cuáles son las dificultades que pudo haber vivido el nacido en Justiniano Posse, Córdoba. Lo cierto es que no son pocas: perdió a su mamá a los 14 años producto de una enfermedad, al padrino de su primer hijo y a su padre; los últimos dos en accidentes de tránsito.
Demichelis y las pérdidas familiares
Cuando Martín Demichelis tenía 14 años y recién comenzaba su camino como parte de las juveniles de River Plate, a su mamá le diagnosticaron cáncer de páncreas, un mes antes de que él tuviera que irse de sus pagos. “Mi vieja era mi hincha número uno, la que me acompañaba a los partidos, la que me embetunaba los botines, y me insistió mucho para que fuera a Renato Cesarini (club en Rosario)”, recordó hace algunos meses. Y en una entrevista hecha luego del título de la Liga Profesional de 2023, habló de aquella dura época: “Yo a esa edad conocía poco y nada de la enfermedad. Sabía lo que era el nombre, pero no todo lo que abarcaba y qué era lo que podía llegar a pasar. Y después, cuando ocurrió, obviamente mi papá, el hermano de mi mamá me dijeron `ella hubiese querido que siguieras´. Así que tuve que seguir”.
“Me tocaron cosas muy bruscas que siempre digo que fortalecieron la tripa para ser el padre o el entrenador que hoy soy”, se sinceró una vez Demichelis. En marzo de 2011, cuando ya estaba en pareja con Evangelina Anderson y había tenido a su hijo mayor, Bastian, sufrió la muerte de su mejor amigo y padrino de su primogénito. Adrián de Vicente, ex jugador de River, y Racing, entre otros, falleció luego de un accidente de tránsito que jamás tuvo una resolución que la familia y los amigos de la víctima consideraran “justa”. Luca de Vicente, hijo de Adrián y representante del actual DT millonario, explicó que el Tribunal de San Isidro le había otorgado al culpable una pena de cuatro años de prisión efectiva, pero que “el pibe zafó y no fue preso nunca”.
De Vicente conducía su Peugeot 206 en el Ramal Tigre cuando apareció un Volkswagen Fox, a más de 140 kilómetros por hora, que perdió el control y chocó contra su auto, provocándole la muerte. El responsable se llama Felipe Divito y no accedió a someterse al debido control de alcoholemia, se fugó de la escena, declaró 10 horas más tarde y no le fue quitada su licencia de conducir. Por eso, la familia siempre insistió con su reclamo: “No fue un accidente, fue un asesinato”. Pero Demichelis, que perdió al padrino de Bastian cuando su hijo solo tenía dos años, dijo alguna vez: “Cada vez que me pasó algo difícil, junté bronca y supe sacar lo mejor de mí”.
"Se incendiaron al instante"
Dos años después del fallecimiento de de Vicente, otro accidente de tránsito golpeó de lleno la vida de Demichelis. Fue su propio padre el que murió incinerado en su auto, cuando se dirigía al aeropuerto para buscar a su hija Georgina (hermana de Martín), que había venido desde Europa para conocer a su nueva sobrina Lola, la segunda del matrimonio Anderson-Demichelis. “No sé por qué mi papá ese día, en vez de ir en su camioneta, había ido en el auto de mi hermana, quizás para ir a esperarla con su propio auto…”, contó en una entrevista, antes de narrar el trágico desenlace. Pero, de todas formas, tras esa pérdida también pudo ser resiliente.
“Mi papá viajaba desde Justiniano a Buenos Aires para buscar a mi hermana que llegaba a Ezeiza. Hacía poco se había hecho la autopista Rosario-Córdoba y en un trayecto de 5 kilómetros se juntaba el agua, ya habían ocurrido otros accidentes. Llovía mucho, el auto hizo aquaplaning y chocó contra el guard rail, con tanta mala suerte que fue en la parte trasera derecha, donde estaba el tanque de nafta. Se prendió fuego y mi viejo y su pareja se incineraron al instante. Si no hubiera habido guard rail, quizás se iba a la banquina, daba un par de tumbos y terminaba con heridas”, fue el durísimo relato del entrenador hace poco más de un año. “Pero yo sabía que ese momento me iba a fortalecer y, de hecho, despedí a mi papá un lunes, y me volví a España. El fin de semana, Manuel Pellegrini me preguntó si estaba apto para jugar, si me animaba a jugar, y le dije que sí. Y por esas cosas de la vida, del fútbol, en la primera que centran desde un costado metí un cabezazo, el gol…”, completó.
Una vida marcada por la lucha y los desafíos, sin duda. Pero Martín Demichelis no quiere sino aprender de ella continuamente. A ellos se refería al mencionar las “cosas difíciles” que pasó en su vida. Y a su virtud, al decir que seguía con la fortaleza que lo caracteriza. “Es una lección que me dio la vida. Perder a mí madre a los 14, a mi padre y a mi hermano de la vida por accidentes, quizás me hicieron más duro, más tosco, y a la vez me hacen abrazar a mis hijos todos los días y decirles que los amo”.

