Historias

Logros, frustraciones y legado de Gaby Sabatini, en su cumpleaños número 54

La mejor tenista argentina de la historia celebra un aniversario más. Sus títulos más importantes, el día que estuvo a dos puntos de ser la Nº1, el retiro prematuro y un legado eterno.

Lucio Cappellini
Lucio Cappellini jueves, 16 de mayo de 2024 · 16:09 hs
Logros, frustraciones y legado de Gaby Sabatini, en su cumpleaños número 54
Gaby Sabatini fue medallista olímpica en Seúl 1988. Foto: El Gráfico

El mundo del tenis la conoció muy de joven. A los 15 años, de hecho, cuando alcanzó por primera vez las semifinales de Roland Garros. En aquel 1985, quien sería la mejor tenista argentina de la historia, perdió ante la multicampeona en París Chris Evert. Pero ya alzaba la mano y se encumbraba como una jugadora diferente. En los años siguientes su tenis fue en ascenso y en 1988 Gabriela Sabatini ya no era una promesa, era una realidad. Ganó en los Juegos Olímpicos de Seúl la medalla de plata y llegó a su primera final de Grand Slam en el US Open, donde fue derrotada por Steffi Graf. Meses después, con solo 18 años, alcanzó las semifinales del Australian Open y consiguió así un hito por el que muchas jugadoras pelean durante toda una carrera: llegar a las semifinales de los cuatro Grand Slams. Todavía en ese entonces, seguramente, Gaby Sabatini no hubiese podido prever, 35 años después, la magnitud de su legado.           

Compitió frente a las mejores. Fue contemporánea a Steffi Graf y Monica Seles, se enfrentó con Martina Navratilova, Jennifer Capriati y Chris Evert. Pero eso no le prohibió ser campeona de torneos grandes, ni de dejar una huella en el tenis. Con muñeca excelsa, un revés excepcional y un perfil bajo, Gaby consiguió a lo largo de su carrera 27 títulos en individuales, incluidos el US Open 1990 (derrotó a Graf en la final) y dos WTA Tour Championship (en 1987 y 1990), una medalla olímpica y alcanzó 18 semifinales de Grand Slam. Fue, por amplio margen, la mejor tenista argentina de la historia, una de las más admiradas del mundo y estuvo durante diez años consecutivos entre las 8 mejores de la temporada. ¿Por qué entonces, no fue Nº1 del mundo? Solo por dos puntos.

Solo Gaby: ninguna otra tenista argentina fue Top 10 en singles. 

El Nº1, tan cerca

El mejor ranking WTA de Sabatini fue 3º, al que llegó el 27 de febrero de 1989. No pudo escalar más, tal vez no por falta de mérito, sino porque fue parte de una de las épocas más repletas de estrellas del tenis femenino. Aunque es cierto que tuvo la chance en sus manos: Gaby llegó a julio de 1991, en la antesala de Wimbledon, con posibilidades de ser la número 1 del mundo. Para ello, debía ser campeona. El 6 de ese mes jugó una inolvidable final con la alemana Steffi Graf, con quien protagonizó una rivalidad durante años, y a quien debía vencer para llegar a lo más alto. La argentina estaba 5-4 y recibía el saque 15-30, es decir, a dos puntos de ganar el campeonato. Pero falló una débil volea y Graf no desaprovechó su oportunidad. Ganó tres games seguidos y se llevó, finalmente, la final de Wimbledon por 6-4, 3-6 y 8-6. Gaby nunca más estuvo tan cerca del ansiado número 1, al que incluso sus colegas querían que llegara: “Yo hinchaba por Gaby”, dijo una vez la leyenda Martina Navratilova sobre el recordado duelo. 

Lo cierto es que, desde aquel partido en el All England, Sabatini no volvió a jugar una final de Grand Slam. Pero sí se mantuvo en la élite, un tiempo más. Hasta que, para sorpresa de todos, anunció su retiro. Tenía solo 26 años y, habiendo conseguido tanto, su futuro parecía promisorio. Pero ella había perdido la motivación y ya no disfrutaba de los viajes, el circuito, lo que “antes amaba”. Trabajó con un psicólogo deportivo y comprendió que su capítulo como tenista profesional había terminado. Perdió ante Jennifer Capriati en Zúrich y anunció lo impredecible: “Nadie sabía que iba a dejar, porque estaba veintipico del mundo. Terminó el partido y se lo conté a algunas personas, entre ellas la directora de la WTA, y todas se quedaron heladas. No lo podían creer”, reveló en una entrevista hace algunos años. Luego, tuvo su despedida a la altura de su figura: fue en el Madison Square Garden de Nueva York, la ciudad en la que había alzado sus tres trofeos más relevantes, y donde fue homenajeada por colegas como Seles y Graf.

Graf y Sabatini se enfrentaron en 40 ocasiones; la argentina ganó en 11. (Foto: Canal Tenis)

El gesto con Seles y un legado indeleble

Monica Seles era una de las mejores jugadoras del mundo. Antes de cumplir 20 años ya había ganado absolutamente todo, incluidos once Grand Slams. Pero sufrió un ataque en pleno partido en Hamburgo, Alemania, en el que la acuchillaron por la espalda y luego del que se alejó del circuito durante más de dos años. En medio de una compleja e inédita situación, la WTA les planteó a algunas de las mejores tenistas del momento la posibilidad de congelar el ranking de Seles, que era la 1º. Hubo 16 votos en contra y solo uno a favor, de Sabatini. Un gesto que Seles jamás olvidó y que las unió para siempre: “Fue la única que me apoyó, le tengo mucho aprecio. Pensó como persona y no por el ranking y el negocio. Gaby es diferente al resto de las jugadoras: es muy humana y tiene valores”, dijo alguna vez sobre su colega.

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Aquella era la talla de Gabriela Sabatini. No por nada fue incluida en el Salón de la Fama del Tenis, nombrada Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires o reconocida con el premio Philippe Chatrier, el mayor honor que entrega la Federación Internacional del Tenis. Porque fue mucho más que 27 títulos, que un revés y que una joven talentosa. Fue un “ícono”, como bien dijo Rafael Nadal antes de compartir una exhibición con ella: “Para mí es una gran ilusión. Sé que Gaby es un gran ícono dentro de este país y también dentro del mundo del deporte y especialmente del deporte latino”. Y motivo de admiración para los mejores: “Siempre he sido un gran fan del circuito femenino, no por mi esposa solamente, porque ella estuvo poco tiempo; todavía lo sigo bastante. Y Gabriela Sabatini era una de mis jugadoras favoritas cuando era chico y miraba su rivalidad con Stefi Graff”, reveló Federer hace un tiempo. Hoy cumple 54 años y la saludan en Tokio y Roma, donde ganó cuatro títulos en cada una, en Nueva York y en Argentina, con el mismo cariño. Gaby Sabatini, una figura mundial.

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