¿En qué posición terminaron Los Pumitas? Conclusiones de un necesario torneo
Los Pumitas cerraron su participación en el Rugby Championship U20 con una derrota tan dolorosa como aleccionadora. Fue 30-28 frente a Sudáfrica, en el Sunshine Coast Stadium de Australia, que se lo llevó con un penal en tiempo cumplido. En el seleccionado argentino aportó cuatro tries el wing surgido en Estudiantes de Paraná Franco Rossetto, que no fueron suficientes para la victoria, pero lo convirtieron en el goleador albiceleste del certamen, con 20 puntos. La performance del seleccionado M-20 concluyó con una victoria y dos derrotas, 73 puntos a favor y 79 en contra y diez tries anotados y la misma cantidad recibidos. Pese a un 3º puesto final en el torneo, fueron semanas muy positivas para un equipo juvenil y en formación. Aunque existen, por supuesto, varios aspectos a mejorar.
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Luego de la derrota argentina ante los Baby Boks, Nueva Zelanda venció a Australia en un partido cambiante que terminó 36-25 a favor de los de negro, a pesar de haber estado 19-25 en el marcador. Con dos victorias y un empate, los Baby Blacks acabaron el torneo como campeones invictos. Así como lo fue para Argentina, también el Rugby Championship fue positivo y esperanzador para los neozelandeses, que quieren volver a pelear por el Mundial juvenil después de algunos años con dominio de los países del hemisferio norte. Téngase en cuenta que una de las grandes razones por las que el torneo fue beneficioso para los cuatro participantes fue que, en Europa, existe una competencia juvenil internacional hace dos décadas, lo que ha favorecido Francia, Irlanda e Inglaterra en los últimos años, a costa de un declive en los resultados mundialistas de los países del sur. El Rugby Championship U20 viene, a priori, a revertir (o al menos equiparar) esa tendencia.
En el tercer y último partido de Argentina, curiosamente, se vieron algunas cosas que el equipo no había plasmado en los dos encuentros previos. Por ejemplo, el volumen de juego de los tres cuartos. Hasta el domingo a la madrugada, las seis conquistas argentinas en el certamen habían sido mediante los forwards. Ante Sudáfrica, los cuatro tries llegaron en la punta izquierda, donde estaba al acecho Rossetto. Uno de ellos, de ello, fue una gran resolución de parte del apertura Facundo Rodríguez, que asistió al número 11 con un cross kick de casi 40 metros. Lo que sí se repitió fue una gran labor de los conductores: el medio scrum Tomás Di Biase volvió a ser uno de los mejores y el puesto de apertura demostró tener varios candidatos a la altura. Facundo Rodríguez fue el 10 hasta el minuto 60 y sumó tres conversiones. Santino Di Lucca, que ingresó por él y venía siendo titular, también acertó un esquinado envió a los postes a falta de cinco minutos, que puso a Argentina parcialmente arriba en el marcador; aunque el penal de Philip-Albert van Niekerk les daría a los de verde el triunfo.
Por otro lado, como contracara, mientras el pack de forwards había sido dominante ante Australia (no así ante Nueva Zelanda), frente a los Baby Boks sufrió muchos puntos; y varios, fruto de desatenciones. Tres de las cuatro conquistas africanas fueron por el lado de los delanteros y, dos de ellas, a raíz de un penal rápido jugado por un tercera línea; capitalizaron una enorme desconcentración de parte de Los Pumitas. Además, se repitieron indisciplinas y el equipo recibió su tercera tarjeta amarilla en tres encuentros. Como consecuencia de las infracciones, justamente, otorgaron un penal en la última jugada que les significó la derrota.
Lo positivo y lo negativo del torneo
Habiendo concluido los tres partidos, el entrenador argentino Álvaro Galindo tiene razones para estar conforme. Lo más negativo tal vez sea (y no es algo menor, es cierto) el registro de una victoria y dos derrotas; sobre todo, a sabiendas de cómo se dio la última de ellas. Pero hay motivos para ilusionarse con el futuro del rugby argentino. En primer lugar, la potencia física del pack de forwards, y especialmente de la primera línea, demostró estar a la altura de los mejores seleccionados del mundo; ¿y por qué no por encima? El juego agrupado, las formaciones fijas y el orden defensivo afloraron cuando más lo necesitaron: en las noches de lluvia y viento, hostiles para el juego desplegado.
También ha sido positivo para Los Pumitas la enorme rotación de un plantel que ha sido utilizado por Galindo casi en su totalidad, a excepción de algunas lesiones. El equipo ha mantenido el nivel con distintos apellidos en cancha y varios jugadores se han mostrado como grandes proyectos para el seleccionado mayor: Efraín Elías, Tomás Di Biase, Santos Fernández Oliveira, Franco Rossetto, entre otros. Y, por supuesto, el beneficio mayor radica en que desde este año Los Pumitas tienen una competencia anual, previa a la Copa del Mundo, en la que se miden con tres de las mayores potencias del mundo.
Para mejorar, por otra parte, hay algunos aspectos. El mental es uno. En un partido que tenían dominado ante Sudáfrica, Los Pumitas sufrieron dos duros golpes en el segundo tiempo que podrían haberse evitado. El primero de los penales jugados por su rival, en manos de su octavo, tomó desprevenida a la defensa argentina y llegó al ingoal sin mucha resistencia. El segundo, aunque fue más anunciado, tuvo un similar desenlace. La mala gestión de la ventaja (Argentina superaba 21-7 a Sudáfrica) demostró, tal vez, una comprensible inconsistencia en un equipo juvenil.
Frente a Nueva Zelanda ya se había visto un lapso del partido en el que Argentina había parecido desconectada, lenta. Y los Baby Blacks lo habían aprovechado con varios tries. La disciplina (se mencionó que Los Pumitas recibieron 3 amonestaciones) es otro punto a fortalecer. Pero, dado que se trata de un equipo M-20, con muchísimo por crecer y que le ha ganado a Australia en su país, el piso parece realmente promisorio. Fue la primera prueba de las muchas que vendrán, el primer Rugby Championship U20 de la historia. Y lo más importante de todo sigue siendo lo que muy bien resumió el entrenador argentino Álvaro Galindo: “Con lo que veníamos a buscar, de ganar ritmo, de competir, de ver muchos jugadores, estuvo bueno. Creo que fue un buen torneo para nosotros. Esto es nuevo, esta competencia recién arranca y ojalá se repita porque nos dio la posibilidad de competir y saber dónde estamos parados. Creo que eso es lo más positivo del torneo”.
