Por qué Facundo Díaz Acosta necesita que pierdan los argentinos para ir a los Juegos Olímpicos de París 2024
Se entrenó en el Club Comercio de Nuñez hasta los 13 años, cuando su talento comenzó a ser gestionado por Mariano Hood y Mariano Monachesi, en la academia que conducen cerca del Monumental, el estadio de River Plate. Pero poco supo de él el mundo del tenis hasta los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018, en Buenos Aires, donde Facundo Díaz Acosta se alzó con dos medallas para la Argentina: obtuvo la dorada, en dobles, haciendo pareja con Sebastián Baéz, otro argentino que atraviesa un auspicioso presente; y la de plata, en singles, tras ser derrotado por el francés Hugo Gaston en la final.
Durante los años posteriores, el chico categoría 2000 siguió formándose hasta ganar, en marzo de 2020, un torneo (de la categoría que solía llamarse Futures) en Hurlingham y quedar a un suspiro de las mejores 400 raquetas del tour (402º). Pero allí comenzaría su calvario: a los pocos días, en su casa de Vicente López, observó cómo el Gobierno dictaba una cuarentena obligatoria para todos los argentinos. “El primer mes lo disfruté”, contó hace un tiempo Díaz Acosta, convencido de que, claro, ese sería todo su aislamiento. Luego de ver cuán equivocado estaba, el tenista de por entonces 19 años no pudo volver a entrenarse como muchos de sus competidores, porque no recibió la debida autorización. Y es que la Asociación Argentina de Tenis (AAT) no lo consideró entre los “elegibles” para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, por lo que la Nación no le permitió regresar a la actividad. Entonces, tuvo la brillante idea de practicar con un colchón en el patio de su casa, a modo de “frontón”. “Lo hago, más que nada, para mantener el callo de la mano”, confesaría luego sobre unas imágenes que se habían vuelto virales.
“Nos están sacando la posibilidad de mejorar”, se quejaba en aquella época. Pero Facundo Díaz Acosta fue ambicioso y aprovechó el tiempo: rindió cinco exámenes y terminó la secundaria. “Es un alivio, una alegría; me siento distinto. Me pasaba, quizás, de estar en cualquier lugar del mundo y hablar con mi entrenador que tenía que volver y terminar el colegio, y era como un peso. Ahora ya está”, confesaría. Con sus vaivenes, la pandemia pasó. Y más tarde que temprano, un graduado Díaz Acosta regresó al tenis. Pero algunas lesiones lo tuvieron a maltraer hasta que en febrero de 2023 obtuvo su primera victoria ATP, sobre su compatriota Federico Coria, en Buenos Aires. No sería su último enfrentamiento en dicho escenario y con idéntico desenlace.
El 2023, finalmente, parecía auspicioso. Y así fue: Díaz Acosta ganó los Juegos Panamericanos de Santiago y con ello se aseguró una plaza en los Juegos Olímpicos de París 2024, aunque con algunas condiciones (que se abordarán pronto). Así, comenzó este año con la confianza por las nubes. Y lo demostró semanas atrás, en una nueva edición del ATP de Buenos Aires, que tan gratos recuerdos le traía. Llegó allí a sus primeros cuartos de final en la categoría; y a sus primeras semifinales; y a su primera final, tras su éxito sobre (otra vez su víctima) el hermano menor de “El mago” Coria. Enfrentó al chileno Nicolas Jarry en el encuentro decisivo, un jugador de experiencia que venía de derrotar nada menos que al español y número 2 del ranking Carlos Alcaraz. Y, tras la victoria por 6-3 y 6-4 sobre el tercer preclasificado, ganó el primer título ATP de su carrera.
Tras el éxito que lo sumergió en la élite del tenis, Facu perdió en dos octavos de final consecutivamente, en los ATP de Río y de Santiago de Chile. Así y todo, sumó valiosos puntos que lo convirtieron, desde este lunes, en el 52º mejor jugador del mundo (su mejor ranking histórico). Pero el sueño sigue, porque los Juegos Olímpicos están a la vuelta de la esquina. Recuérdese que su triunfo en los Panamericanos le concedió un lugar en dicha cita, pero con dos requisitos: estar entre las mejores 400 raquetas del mundo (cosa que, salvo una catástrofe, logrará) y… que no haya cuatro argentinos por encima suyo en el ranking ATP para la fecha del corte, el próximo 10 de junio. Así, la suerte de Facundo Díaz Acosta pende, no solamente de su tenis, sino de los resultados de sus compatriotas. Mariano Navone (59º), Pedro Cachín (79º), Federico Coria (90º) y Thiago Agustín Tirante (97º) estarán al acecho. Y, aunque resta para saber con certeza quién acompañará a (probablemente) Sebastián Báez, Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry a la cita olímpica, sin duda Facundo Díaz Acosta podrá jactarse de estar, esta vez, al menos entre los “elegibles”...

