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Cuando Argentina no pudo ganarle a Perú en la Bombonera y se quedó sin Mundial: el detrás de ese fracaso

En 1969, en medio de un contexto hostil en la AFA, con cuatro intervenciones, la Selección argentina empató 2-2 con Perú y por primera vez no logró clasificarse a una Copa del Mundo.

Este martes a las 21 la Selección argentina recibirá a la Perú de Jorge Fossati por la 12º fecha de las Eliminatorias sudamericanas para el Mundial 2026. Los dirigidos por Lionel Scaloni querrán dejar atrás la desdibujada imagen ofrecida en Paraguay, que terminó en derrota 2-1, e intentarán acercarse cada vez más a la próxima Copa del Mundo. La sede será el Estadio Alberto J. Armando, mejor conocido como la Bombonera, una cancha en la que alguna vez, 55 años atrás, Perú le produjo a la Albiceleste una de las peores decepciones de su historia: la dejó afuera del Mundial.

El 31 de agosto de 1969, Argentina recibía a Perú en el estadio de Boca y tenía la esperanza de clasificar al Mundial de México 70, que ganaría Brasil, y de que aquella fecha no quedara marcada como una oscura en la historia del fútbol argentino. El contexto no lo ayudaba: ni el político ni el futbolístico. La Asociación Argentina de Fútbol (AFA) atravesaba momentos turbulentos; si bien la frase podría ser adecuada en muchas épocas distintas… En aquel entonces, durante la presidencia de facto de Juan Carlos Onganía, la AFA había sido intervenida cuatro veces ese mismo año. Por Armando Ramos Ruiz, Aldo Porri, Oscar Ferrari y luego Juan Martín Oneto Gaona, quien se quedó hasta 1971, cuando fue reemplazado por Raúl D'Onofrio, padre de Rodolfo, expresidente de River.

A nivel futbolístico, la cosa no iba mejor. La selección no tenía rumbo, resultados, juego ni proyectos. Y había visto pasar tres entrenadores en 18 meses: José María Minella, Humberto Maschio y Adolfo Pedernera, quien era el DT en ese 31 de agosto. Argentina venía de perder 3-1 en La Paz frente a Bolivia y 1-0 contra Perú en Lima y solo le había ganado a Bolivia, de local, por un fino margen: 1-0. Eran dos puntos (la victoria aún no otorgaba 3) en tres partidos por el Grupo 1, que ofrecía una sola plaza para el Mundial. Decepcionante. En la Bombonera, no había margen de error. Y los argentinos ya criticaban desde antes del partido el equipo que había decidido plantar Pedernera; sin Alberto Rendo, por ejemplo, uno que, aunque todavía no había jugado en la selección, demostraría su influencia.

La selección formó con: Agustín Cejas; Luis Gallo, Roberto Perfumo, José Albrecht, Silvio Marzolini; Juan Carlos Rulli, Carlos Pachamé; Ángel Marcos, Miguel Ángel Brindisi, Héctor Yazalde y Aníbal Tarabini. Perú no era todavía el fuerte equipo que sería unos años después y el histórico Teófilo Cubillas solo tenía 20 años. El 11 que plantó el entonces técnico, el brasileño Didí, fue el siguiente: Luis Rubiños; Eloy Campos, Orlando de La Torres, Héctor Chumpitaz, Rafael Risco; Luis Cruzado, Roberto Chale, Julio Baylón, Pedro León, Teófilo Cubillas y Oswaldo Ramírez. El árbitro era el chileno Rafael Hormazábal, que tendría un cuestionado desempeño, y la Bombonera, esperanzada como nunca, era un hervidero. La ilusión se haría añicos.

Cachito Ramírez fue bautizado el "verdugo de la Bombonera". (Foto: El Gráfico)

El primer tiempo terminó 0-0 porque el arquero Cejas, de Racing, se cansó de taparles mano a mano a los peruanos. Pero en el segundo tiempo, finalmente, el arco se vulneró. Oswaldo “Cachito” Ramírez agarró la pelota por la izquierda a los 63 minutos y después de una corrida en la que nadie pudo alcanzarlo definió cruzado para poner el 1-0. Quince minutos después, el juez Hormazábal le dio a Argentina un penal por una falta inexistente. Albercht esperó, amagó, definió arriba a la derecha y dejó el partido 1-1. La esperanza creció, claro. Hasta que “Cachito” Ramírez, que estaba en su día, metió el 2-1. Cinco minutos después (87´), Rendo, que había ingresado por Rulli, tomó la pelota en mitad de cancha, hizo una pared, eludió dos rivales y definió al palo. El rebote le quedó en la pierna izquierda, la frenó y decretó el empate.

El 2-2 no alcanzaba, pero habría tiempo para más. Llegó un centro desde la izquierda y Brindisi, cerca del segundo palo, metió el cabezazo para el 3-2. Delirio total en la Boca y euforia de ambos lados de la línea de cal. Pero el árbitro cobró falta contra el arquero y lo anuló. Pese a algunas quejas, eso era todo. El reloj se frenó pronto. Fue 2-2 y Argentina, por primera vez en su historia, no pudo clasificar a una Copa del Mundo. Ya llegaría César Luis Menotti y reconstruiría todo desde las cenizas para festejar ocho años después un título mundial. Pero eso todavía ni se sospechaba. La tristeza, en ese amargo 31 de agosto de 1969, era enorme y nada la aplacaba. A lo sumo, un chocolate.

Pedernera también dirigió a Boca y la Selección de Colombia.

En el libro Así Jugamos, Rendo, gran protagonista de aquella noche, contó cómo llevó adelante su duelo: “Fue la peor experiencia de mi vida. Impresionante ver tanta amargura en un vestuario, algunos lloraban, Pedernera fumaba en un rincón. Me quedé solo a un costado, me metí en la ducha y cuando salí no había nadie, me vine caminando solo desde la Bombonera hasta mi casa de la calle Beazley, en Pompeya, pasé caminando por detrás de la cancha de Huracán. No estaban ni mis viejos ni mi hermano, me tiré en la cama, me comí una tableta de chocolate y me dormí”. Un día gris en la historia argentina. Y un resultado que, claro está, nadie querrá que se repita este martes.