Una gloria de Independiente desea que Racing gane la Sudamericana: “Muchos hinchas del Rojo se pueden enojar”
Racing es el único equipo argentino y no brasileño que queda en competencia en el ámbito internacional. De cara a la final de la Copa Sudamericana contra Cruzeiro, el próximo sábado 23 de noviembre en La Nueva Olla, Paraguay, y de la mano de Gustavo Costas, le generó una inmensa ilusión a sus fanáticos, y también se ha ganado la simpatía y el apoyo de muchos hinchas ajenos al mundo académico. Incluso del otro lado de Avellaneda, algunas importante figuras de Independiente se han expresado a favor de sus eternos rivales.
Tal es el caso de Pedro Monzón, una de las grandes glorias de las épocas más célebres del Rojo. Jugador entre 1980 y 1991 (con un paréntesis en 1985 para jugar en Unión), ganó dos títulos de Primera División (1983 y 1989), una Libertadores y su correspondiente Intercontinental ante Liverpool en 1984. Desde 2004, varias veces trabajó como entrenador de juveniles, asistente o interino en el primer equipo. Hasta octubre estuvo a cargo de la Reserva, de donde se fue porque "no estaba trabajando de la manera que pretendía".
"Yo siempre hincho por los equipos argentinos en las copas internacionales, pero obviamente que causa un poquito de tristeza que puede salir campeón Racing", reconoció el Moncho este sábado en diálogo con DSports Radio, explicando el contraste de emociones y sentimientos que le genera esta final de Sudamericana.
A su vez, tuvo palabras elogiosas para su DT: "A Costas lo conozco hace más de 40 años, sé lo que ama a Racing. Sé lo que es como persona y como entrenador, y hoy le toca estar en la instancia en la que todo entrenador quiere estar. En esta me gustaría que gane, primeramente por Gustavo. De corazón", expresó.
Por último, consciente de la repercusión y viralización que podrían tener sus palabras entre los fanáticos del Rojo, y el malestar que podrían producir, les envió un mensaje: "Muchos hinchas de Independiente se pueden enojar, y tienen dos alternativas: seguir enojados o desenojarse", sentenció Monzón.


