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Andino-Altamira, la dupla de la cantera que ilusiona a Godoy Cruz

Los delanteros hablan en la cancha y otra vez fueron importantes para que el Tomba sume. Criados en la casa, crecen a pasos agigantados y son esperanza a futuro.
Willy lleva 32 partidos y 5 goles en Godoy Cruz. Foto: Prensa Godoy Cruz
Willy lleva 32 partidos y 5 goles en Godoy Cruz. Foto: Prensa Godoy Cruz

La formación de Godoy Cruz para visitar a Gimnasia de La Plata tuvo una sorpresa en ataque: Santino Andino fue el elegido por Daniel Oldrá para completar un tridente ofensivo junto a Salomón Rodríguez y Facundo Altamira, quedando en el banco de suplentes dos pesos pesados como el Indio Fernández y Vicente Poggi. Poco le importó al Gato el número del DNI y mandó a la cancha a dos juveniles producto de la inagotable cantera tombina.

Facundo Altamira y Santino Andino son dos de las grandes noticias del fútbol mendocino de un tiempo a esta parte. Los delanteros irrumpieron en la elite del fóbal nacional y juegan como si llevaran años en Primera División. Lo llamativo es que entre ambos suman apenas 36 encuentros oficiales vestidos de bodegueros, colores de los que se enamoraron cuando pusieron un pie en el club.

Willy tiene algo más de recorrido: con 23 años, el extremo nacido en el este provincial es el que más rodaje suma del par. En total, disputó 32 partidos en Godoy Cruz con cinco gritos (Deportivo Riestra, Tigre, Instituto, Estudiantes de La Plata y Vélez Sarsfield). Oldrá le dio la oportunidad de jugar tras la salida de Tomás Conechny y el delantero no soltó más la titularidad. Potente, rápido y con capacidad de desborde, el atacante es una de las armas que tiene el equipo en la ofensiva y volvió a demostrarlo en La Plata.

Si bien tiene contrato en el club hasta 2025, el teléfono ya empezó a sonar desde el mercado de pases anterior y todos los caminos conducen a una corta estadía en Mendoza. Por condiciones y proyección, el destino de Facundo Altamira parece estar muy lejos de nuestra provincia.

Andino lleva dos partidos en gran nivel.

Pero lo de Willy no es todo, porque en un fútbol mendocino al que le cuesta horrores producir talento, la aparición de Santino Andino es otra gran noticia. El delantero tiene solo 18 años y viene demostrando, en sus primeras apariciones, pasta de crack. Le cambió la cara al equipo ante Huracán de Parque Patricios (gol incluido) y fue una pesadilla para la defensa del Lobo el pasado fin de semana (de una guapeada suya nació el tanto de Salomón Rodríguez).

Extremo, gambeteador y con gol, Chulu se ganó un lugar en la consideración de un Daniel Oldrá que lo conoce y muy bien por su recorrido en las inferiores. Paciente para esperar su chance, demostró en Reserva que merecía un lugar y parece no querer soltarlo. El cuerpo técnico y el club intentan llevarlo de a poco pero el nivel del pibe desborda cualquier tipo de control. 

Lo más jugoso es que los dos demuestran condiciones aún en un contexto de equipo que todavía está lejos de ser el mejor. Sin embargo, dan la cara y juegan cuando las papas queman, algo que no es muy común en chicos de sus edades. Godoy Cruz se frota las manos porque la fábrica no se detiene, el equipo respira porque encuentra en ellos respuesta y al hincha le quedará disfrutarlos mientras duren.