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El atajadón del Dibu Martínez para mantener un nuevo arco invicto en Aston Villa

El equipo inglés ganó 2-0 a Bologna y lleva 3 de 3 en victorias en la competencia internacional. El arquero argentino sigue siendo pieza clave.
Dibu Martínez disfruta su nuevo triunfo Foto: EFE
Dibu Martínez disfruta su nuevo triunfo Foto: EFE

Casi nadie puede con el Aston Villa  del arquero argentino Emiliano Martínez, que marcha como un cohete en todas las competiciones, incluida la Champions League, competición en la que ha firmado un inicio inmaculado tras superar este martes al Bolonia (2-0) con los tantos del colombiano Jhon Durán y del escocés John McGinn, protagonistas de otros tres puntos que sumó el cuadro inglés para alcanzar un pleno de nueve de nueve posibles.

Unai Emery y el Dibu Martínez tienen motivos para sonreír. Su presentación en el máximo torneo continental es perfecta. No ha recibido goles en ninguno de sus tres encuentros, convence con su fútbol y gana. Pero no sólo en Champions, porque en la Premier League ocupa una más que digna cuarta plaza por detrás del Liverpool, Manchester City y Arsenal con sólo una derrota en esta temporada en un partido oficial.

En esta ocasión, la capacidad del Aston Villa para generar buenos resultados dejó una víctima en la figura de Vincenzo Italiano. El técnico del Bolonia, sustituto de Thiago Motta este verano, no ha conseguido de momento dar con la tecla con la que su equipo se convirtió la temporada pasada en uno de los clubes de moda europeos junto al Girona, Bayer Leverkusen, Brest y el mismo Aston Villa. Por ahora, sólo ha ganado un partido esta temporada (1-2 al Monza) y ya empiezan a sonar tambores de guerra alrededor del entrenador.

La atajada del Dibu Martínez

Con ese guión, el Bolonia llegó a la cita como víctima, desinflado por sus irregulares resultados en la Serie A (es duodécimo) y con una necesidad de ganar que curiosamente no se tradujo en nervios para el cuadro transalpino. Los jugadores de Vincenzo Italiano aparecieron por el terreno de juego mucho más inspirados que los del Aston Villa, abrumados por las rápidas circulaciones de sus rivales. Generaron peligro durante el tramo inicial del encuentro y tuvieron la oportunidad de ponerse por delante con un zurdazo de Thijs Dallinga desde dentro del área que estrelló contra el pecho del Dibu Martínez.

Como en Anfield la segunda jornada, el Bolonia tuvo buenos momentos sin premio. Es el 'debe' del equipo italiano, que no traduce sus dominios en buenos resultados. De nuevo falló (con la figura estelar del Dibu Martínez)y el Aston Villa despertó con la insistencia de Leon Bailey desde el costado derecho y con la inspiración de Youri Tielemans, McGinn y Amadou Onana, que se hicieron con los mandos del duelo.

Sin embargo, el Aston Villa tampoco aprovechó sus opciones. Se quedó a cero cuando mereció marcharse al descanso por delante en el marcador. Durán y McGinn acariciaron el gol, pero Lukasz Skorupski sostuvo al Bolonia con dos intervenciones en un mano a mano ante el colombiano y a una rosca envenenada del escocés. El arquero polaco dio una vida extra a sus compañeros, que aún tenían por delante 45 minutos para volver a tomar el mando e intentar no desperdiciar sus escasas opciones.

La película se repitió tras la reanudación. Otra vez el Bolonia salió fuerte. Y otra vez, falló su ocasión, en las botas de Stefan Posch, que desperdició una llegada desde atrás clarísima que acabó con la pelota lejos del arco del Dibu Martínez. Vincenzo Italiano, desesperado, parecía saber qué iba a pasar: que el Aston Villa, encontraría el gol tarde o temprano.

Aston Villa metió un triunfazo. (Foto: EFE)

Así fue, porque McGinn, con un golpe de suerte, abrió por fin el marcador a falta de media hora para el final. El mediocampista escocés lanzó un tiro libre al corazón del área, nadie conectó la pelota y terminó tocando las redes del arco defendido por Skorupski. Y ahí, se terminó todo. El Bolonia se dio por vencido y Durán marcó el segundo del partido.

El colombiano, poco después del acierto de McGinn, se deshizo de su compatriota Janer Lucumí con un gran movimiento que le permitió rematar un centro desde la izquierda de Morgan Rogers. Su tanto cerró el partido, pero abrió una pequeña polémica con Unai Emery, que casi al instante la sacó del campo (tenía el cambio preparado) y a los minutos abandonó el banquillo para marcharse al vestuario antes del final del partido.

Fue una anécdota dentro de un choque en el que el Bolonia se llevó un castigo excesivo. Su pecado, no atinar ante la portería rival, fue definitivo para el conjunto italiano, que empieza a vivir una situación preocupante con su entrenador. Vincenzo Italiano no consigue enderazar el rumbo de sus jugadores mientras Emery sigue divirtiéndose con el Aston Villa: se mantiene fuerte en la Premier League y ya suma pleno de puntos en la Liga de Campeones. Definitivamente, el Aston Villa no es un equipo de moda. Es una realidad. 

Fuente: EFE