Presenta:

No se vio en TV: las imágenes del intruso que entró a abrazar a Messi en pleno Argentina-Australia

Un hincha local se metió en el campo de juego para acercarse al ídolo, pero tuvo que salir a toda velocidad porque lo persiguieron los efectivos de seguridad.
El intruso que consiguió un abrazo con Messi Foto: Sportscenter
El intruso que consiguió un abrazo con Messi Foto: Sportscenter

Lionel Messi causa furor y locura allá donde va. Esto quedó reflejado en cada partido desde hace más de 15 años, ya sea con el Barcelona, PSG o la Selección argentina. En China, miles y miles esperaron por él en el aeropuerto y el hotel, mientras que las entradas para el partido ante Australia volaron en minutos. Como sucedió en varios amistosos de los últimos tiempos, un hincha se metió en la cancha para conseguir un abrazo del 10... y lo logró a duras penas.

Transcurría el segundo tiempo cuando Messi se acercó a patear un córner. El partido estaba 1-0, ya que el capitán frotó la lámpara en el inicio y madrugó a los australianos con un golazo. Mientras caminaba hacia la esquina, el astro de la Selección abrió los ojos y los brazos porque vio venir a un joven corriendo a toda velocidad.

Este chico, en sus 20 años, atinó a abrazar a su ídolo, pero no terminó de hacerlo completamente. Detrás suyo, una horda de efectivos de seguridad lo corría a toda velocidad, por lo que él tuvo que escapar. Cuando los hombres de chaleco pasaron corriendo por su lado, Messi esbozó una sonrisa.

Corriendo hacia el ídolo (EFE).
¡Ojo, Nico! González tuvo que evitar al hincha intruso (EFE).
También se llevó el saludo de Acuña (EFE).
Así se lo llevaron al hincha: detenido, pero contento (EFE).

Luego, Gastón Edul agregó que todos los jugadores de la Selección argentina se rieron ante el suceso. Claro, el hincha-intruso eludió a los de seguridad por algunos minutos: "Corre más rápido que Di María", aseguró el periodista de TyC Sports, mientras la transmisión internacional obviaba la imagen.

Este no fue el único momento bizarro que vivió Messi en el Estadio de los Trabajadores. Acostumbrado a que los rivales le pidan camiseta o fotos, el 10 fue sorprendido por un ¡juez de línea! que le pidió un autográfo en su tarjeta. Insólito.