La pícara "avivada" de Leandro Paredes para hacer expulsar a Marcos Acuña y la reacción caliente del lateral
Sevilla derrotó por 2 a 1 a Juventus en el tiempo extra, después de igualar 1 a 1 en los 90 minutos en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán, y avanzó a la final de la UEFA Europa League por séptima vez en su historia, donde jugará frente a la Roma, que se impuso en la serie con el Bayer 04 Leverkusen.
El encuentro estuvo plagado de argentinos. En la Vecchia Signora jugaron Leandro Paredes y Ángel Di María. En el equipo español estuvieron Gonzalo Montiel, Alejandro Gómez, Erik Lamela, Lucas Ocampos y Marcos Acuña, quien pasó a protagonizar una de las jugadas del partido, tras recibir una tarjeta roja que le impedirá jugar la final.
Fue en el minuto 114' del tiempo extra. El lateral ya había recibido una tarjeta amarilla durante el partido y su propósito era demorar un lateral para que pase el tiempo, teniendo en cuenta que Lamela ya había convertido el tanto de la victoria parcial.
Advertido por la intención, el árbitro neerlandés Danny Makkelie decidió sacarle la segunda tarjeta, olvidando que ya lo había amonestado. Ni bien sacó la amarilla, hizo señas para que reanude con el lateral. Leandro Paredes se encontraba en la misma escena, y comenzó a protestar aireadamente que Acuña ya tenía una amonestación.
A pesar de que el lateral estuvo astuto y sacó el lateral para intentar confundir al árbitro, el neerlandés detuvo la jugada y le terminó mostrando la roja. Acuña reaccionó con mucho enojo para con su compañero, por no haber sacado el lateral y obligarlo a que lo haga él, que ya estaba amonestado. Paredes simplemente pasó desapercibido para el ex Racing, que se fue muy caliente hacia los vestuarios.
No podrá jugar la final de la Europa League ante la Roma de Paulo Dybala, el próximo 31 de mayo en el Puskas Arena de Budapest.


