Matías Reali, el otro gran acierto de Independiente Rivadavia
Independiente Rivadavia tiene varios motivos para sonreír en este presente perfecto que atraviesa desde la llegada de Alfredo Berti. Los aires cambiaron, los resultados llegaron y el equipo se ilusiona con poder seguir peleando en lo alto. Matías Reali es una de las cartas fuertes del ataque leproso y otra de las gratas apariciones de este torneo junto a la de Alex Arce, su cumpa de ataque en esa dupla ofensiva intratable.
Antes de su arribo, el periplo del delantero no tenía muchos pergaminos. Jugó en Cambaceres antes de iniciar un periplo por varios puntos del país. Jugó en Catamarca para Círculo Deportivo, después pasó por Jujuy donde visitó las camisetas de Gimnasia y Altos Hornos Zapla, los dos grandes de la provincia. No mucho más.
En Mendoza parece haber encontrado su lugar en el mundo. Ha sido titular desde que llegó en todos los partidos de la campaña (14 por Primera Nacional y uno por Copa Argentina) y su nivel empezó a crecer de la mano de la mejora del equipo. Wing del tridente de ataque, ya encontró en Alex Arce a su compañero de ofensiva, conformando una dupla temible para cualquier defensa.
En Rafaela marcó su primer tanto en Independiente Rivadavia con un tremendo tiro libre. Iba apenas un minuto de juego y el 10 la colgó del ángulo para romper el cero y abrir el partido. Pero además de su primer grito oficial en el club, Reali además tiene dos asistencias (Mitre de Santiago del Estero y Riestra).
Su rendimiento invita a la ilusión. La Lepra encontró en el delantero su carta de peligro en ataque con el desequilibrio permanente, el jugador que puede dar el salto de calidad para que Arce no tenga que salir tanto del área. El tema a definir por Berti será encontrar el tercer integrante del tridente (Ramis, Distaulo y Perales pelean por ese lugar). A Reali no lo mueve nadie.

