El pobre número de jugadores de inferiores en los seis clubes de Mendoza
Las inferiores de los clubes de Mendoza reflejaron este fin de semana una cifra preocupante. Es que contando todos los equipos titulares de la provincia que jugaron en las principales categorías de AFA (Godoy Cruz, Independiente, Gimnasia, Maipú, Huracán y San Martín) solo seis jugadores son nacidos en la cantera de su club.
El número, alarmante por donde se lo mire, se detalla en Bruno Leyes, Gonzalo Ábrego (Godoy Cruz), Benjamín Ortíz, Tadeo Marchiori (Gimnasia), Fabricio Ojeda y Javier Peñaloza (Huracán Las Heras). Ni el Deportivo Maipú, ni Independiente Rivadavia, ni San Martin alistaron entre sus titulares jugadores forjados en casa.
Claro que hay casos que son genuinos de nuestro suelo: Santiago Gónzalez se formó en Guaymallén, Álvaro Veliez hizo sus formativas en Lavalle, Santiago López e Ignacio Acordino se criaron en Chacras de Coria, por citar algunos ejemplos. Todos ellos transitaron el camino de inferiores de la Liga Mendocina de fútbol, aunque cambiaron de destino antes de tener su bautismo en primera en categorías de AFA.
Con esa cifra, es necesario preguntarse realmente cómo se trabaja en las divisiones formativas de los equipos de la provincia y si sostener esa gran estructura y acompañar el crecimiento de los deportistas trae réditos. Pensando en lo económico, ya el déficit es alarmante: los jugadores no son patrimonio de sus clubes por lo que no pueden ser un negocio a futuro.
En lo que respecta a incorporaciones también se nota el problema. A falta de talento en casa, a buscarlo afuera. En cada mercado de pases son innumerables los jugadores que llegan en condición de refuerzo, generando un gasto importante para las arcas de las instituciones: Independiente sumó a ¡26 jugadores! para este certamen en curso, Gimnasia incorporó a 23 y a Godoy Cruz llegaron diez.
Hay dos temas que, mirando el vaso medio lleno, son para destacar: los predios de entrenamientos que hoy tienen la gran mayoría de los equipos y el roce que te permite competir en inferiores de AFA. El Tomba, el Lobo y el Cruzado tienen centros de entrenamientos en óptimas condiciones (la Lepra debe mejorar la Ciudad deportiva), mientras que de los seis clubes en cuestión, solo Huracán no compite afuera de la provincia con sus categorías formativas porque San Martín comenzará a hacerlo en este 2023.
Será tarea de cada dirigente evaluar la situación y ver qué es lo más conveniente pensando a largo plazo. Si vamos netamente al negocio, con estas cifras, tener categorías formativas es deicitario por donde se lo mire, claro que es un lugar de contención por excelencia y un requisito indispensable para competir en la Liga. Habrá que replantearse las formas, entonces.

