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Hong Kong 97: la magia de Fiji campeón y el 13º puesto para Los Pumas 7s

Los reyes del seven se coronaron por primera vez en la segunda Copa del Mundo, tras una final para el recuerdo ante los Springboks. El seleccionado argentino cayó en la final de la Copa de Plata ante los locales.

Los reyes del seven se coronaron por primera vez en Hong Kong 1997. Con una definición memorable, Fiji dejó grabado su sello en un estadio colmado que fue testigo de un partido para el recuerdo ante los Springboks, que contó como una de las grandes figuras del rugby mundial, el recordado Joost van der Wethuizen, quién dos años atrás fuera campeón del mundo con el seleccionado de XV.

Los Pumas 7s finalizaron con saldo negativo, producto de tres derrotas y dos triunfos. En la zona del grupo perdieron con Sudáfrica, por 45 a 7 y le ganaron a Irlanda, por 31 a 22. En la segunda fase cayeron ante Western Samoa, por 28 a 12 y vencieron a Marruecos, por 33 a 7.

Clasificados para la Copa de Plata, al igual que en 1993, quedaron eliminados en los cuartos de final por el país organizador, Hong Kong, que los derrotó por 26 a 5.

Con la bandera Argentina en Honk Kong 1997 Gonzalo García, Eduardo Simone, Leandro Lobrauco Facundo Soler, Marcos Garicoche y Aitor Otaño. (Foto: gentileza Leandro Lobrauco)

Waisake Serevi fue la gran figura de Fiji, el goleador con 117 puntos y Marika Vunibaka el tryman con 12 conquistas.

El plantel argentino

Arbizu, Lisandro (Belgrano Athletic)

Viel, Cristian (Newman)

Soler, Facundo      (Tala de Córdoba)

García, Gonzalo (Duendes de Rosario)

Bouza, Pablo (Duendes de Rosario)

Phelan, Santiago (CASI)

Lobrauco, Leandro (Atlético del Rosario)

Camardón, Gonzalo (Alumni)

Simone, Eduardo (Liceo Naval)

Garicoche, Marcos (CASI)

Coach: Bernardo Otaño

EL TESTIMONIO por Leandro Lobrauco

“Jugar en Hong Kong fue apasionante, por la atmósfera, el estadio y la gente en las tribunas”

“El Mundial de Seven de Hong Kong fue una de las cosas más lindas que me pudieron pasar en el rugby. Para mí fue el cierre de algo muy lindo”, le contó Leandro Lobrauco a MDZ desde la ciudad de Rosario, recién retornado al país luego de su experiencia como entrenador en el Rugby Milano de Italia. “Mi primer torneo fue en Toulon ’94, el primero de la historia para la Argentina. Cerrar mi etapa con un mundial fue lo máximo”, agregó.

El estadio, las tribunas llenas y la Segunda Copa del Mundo en una de las etapas que se hicieron más famosas con los años en lo que luego de 1999 fue el Circuito Mundial: “Hong Kong es un lugar apasionante. Por lo que era la ciudad en ese entonces, ya era el futuro. El estadio era impresionante, por la atmósfera y porque era cosmopolita, había gente de todo el mundo. En las tribunas los hinchas estaban disfrazados, había grupos de amigos que esperaban todo el año para ir a verlo. Detrás de uno de los in-goal, había un personaje disfrazado de Elvis Presley. Cada vez que la pelota se iba por ahí todos lo buscaban a él para que la devolviera pateando de drop”.

“Una anécdota muy divertida fue tras la presentación del torneo. En el tercer tiempo bailé arriba de la mesa con Olivier Magne, un gran jugador francés. Para mí era uno de mis ídolos, un símbolo para Francia. Nos imitábamos los pasos, fue muy divertido”, recordó Lobrauco.

“Otro gran recuerdo fue que cuando enfrentamos a Sudáfrica y jugué contra van der Westhuizen. En esa época no había especialistas de seven, así que jugaban los mismos del XV. La calidad que tenía era impresionante, cada un paso de él yo tenía que hacer cuatro”, remarcó.

“De nuestro equipo fue inolvidable tener como capitán a Lisandro Arbizu, sin dudas uno de los grandes del rugby argentino. Para nosotros fue un seven con muchos recuerdos, muchas cosas lindas que quedarán en la memoria para siempre. Especialmente por lo que fue la preparación, aprovechamos todo el circuito de verano que se jugaba en nuestro país y lo recorrimos de punta a punta”., cerró Leandro Lobrauco.