Presenta:

La decisión que tomó la Fórmula 1 tras las quejas de Hamilton por el porpoising

El británico y la gran mayoría de los pilotos demostraron su malestar por el rebote de los autos que se produce como consecuencia del efecto suelo y la FIA prepara cambios.
Hamilton puso el grito en el cielo, los demás pilotos también y la Fórmula 1 mete mano para solucionar el porpoising.
Hamilton puso el grito en el cielo, los demás pilotos también y la Fórmula 1 mete mano para solucionar el porpoising.

"La espalda me está matando", expresó Lewis Hamilton en pleno Gran Premio de Azerbaiyán, en el que se lo vio claramente molesto al salir de su Mercedes. "Todas las mañanas me duelen mis cervicales y la parte superior de mi cuerpo, nunca he estado tan rígido conduciendo un coche de F1. La F1 debe evitar que los pilotos acabemos con un bastón a los 30 años", advirtió Pierre Gasly. Los nuevos monoplazas con efecto suelo trajeron consigo el porpoising, un rebote descontrolado que se provoca en las rectas largas. Ante las quejas de los pilotos, la FIA preparó una serie de cambios en el reglamento para preservar la salud de los corredores.

De cara al Gran Premio de Canadá, Toto Wolff, jefe de equipo de Mercedes, anunció que contemplaba la posibilidad de que busquen un reemplazo para Hamilton por las lesiones de espalda del siete veces campeón mundial. La presión de la escudería alemana sumada a las quejas de casi todos los pilotos hizo que la FIA tenga que poner manos a la obra con el rebote de los autos: "La FIA ha decidido intervenir tras consultar a sus médicos en aras de la seguridad de los pilotos. En un deporte en el que los competidores conducen habitualmente a velocidades superiores a los 300 km/h, se considera que toda la concentración de un piloto debe centrarse en esa tarea, y que la fatiga o el dolor excesivos que experimenta un piloto podrían tener consecuencias importantes si provocan una pérdida de concentración".

Luego, el comunicado agregó que el Gran Premio de Azerbaiyán fue el punto de inflexión en esta materia: "Tras la octava prueba del Campeonato Mundial de Fórmula 1 de la FIA de este año, en la que volvió a ser visible el fenómeno de las oscilaciones aerodinámicas ("porpoising") de la nueva generación de coches de Fórmula 1, y su efecto durante y después de la carrera en el estado físico de los pilotos, la FIA, como organismo rector del deporte, ha decidido que, en interés de la seguridad, es necesario intervenir para exigir a los equipos que realicen los ajustes necesarios para reducir o eliminar este fenómeno", expresó en un comunicado oficial.

De esta manera, la FIA intervino directamente con recomendaciones técnicas para las escuderías de Fórmula 1. En primer lugar, los equipos deberán aplicar ciertas medidas a corto plazo pero el plan del ente rector del automovilismo mundial es encontrar soluciones duraderas: "La FIA convocará una reunión técnica con las escuderías para definir medidas que reduzcan la propensión de los coches a presentar estos fenómenos a medio plazo".

La FIA hizo hincapié en su intención de preservar la salud de los pilotos de Fórmula 1 y reconoció las quejas de Hamilton y de Daniel Ricciardo por sus dolores de espalda. Habrá que esperar hasta el Gran Premio de Canadá de este fin de semana para saber si mejorará la situación y, también, por la respuesta de Christian Horner, jefe de equipo de Red Bull, que estaba en contra de la intervención de los directivos con respecto al porpoising.